Lamine Yamal, jugador del FC Barcelona, recibió una denuncia por parte de la Asociación de Personas con Acondroplasia y otras Displasias Esqueléticas con Enanismo (ADEE) tras su reciente fiesta de cumpleaños. La celebración, que se realizó en una finca de Olivella, habría incluido la contratación de personas con acondroplasia como parte del espectáculo, lo que la organización consideró un acto discriminatorio.
El evento contó con alrededor de 200 invitados, entre ellos futbolistas, influencers, artistas y familiares. Según informaron medios locales, durante el festejo se habrían contratado personas con talla baja para animar y participar en distintos momentos de la noche. Este hecho motivó la intervención inmediata de ADEE.
En un comunicado difundido en redes sociales y enviado a la prensa, la entidad expresó: “Actuaremos por la vía legal y social para denunciar este tipo de prácticas, que vulneran la dignidad de las personas con discapacidad y perpetúan estereotipos dañinos”.
La presidenta de la asociación, Carolina Puente, enfatizó que “es inaceptable que en pleno siglo XXI se sigan usando a personas con enanismo como parte del entretenimiento. No es folklore, es discriminación”.
La denuncia a Lamine Yamal se apoya en la Ley General de Derechos de las Personas con Discapacidad y de su Inclusión Social, que en España prohíbe expresamente espectáculos o actos públicos que ridiculicen o expongan a personas con discapacidad. Desde ADEE también informaron que iniciarán una campaña de concientización pública para evitar la repetición de estos hechos.
Por el momento, ni el futbolista ni su entorno han emitido declaraciones oficiales. La causa podría sentar un precedente importante en torno al uso de personas con discapacidad en contextos festivos o comerciales.

