En un martes marcado por la tensión cambiaria, el Gobierno nacional intervino con fuerza en los mercados para frenar la escalada del dólar. Tras tocar los $1.300 por la mañana, el billete estadounidense retrocedió y cerró a $1.280 en el Banco Nación, una baja de $15 respecto al día anterior. En el segmento mayorista, la divisa cedió $20 y terminó en $1.260, en una jornada con gran volumen operado.

El Banco Central salió al cruce del mercado con una batería de medidas. Entre ellas, reactivó los pases pasivos, intervino en el mercado de futuros y convocó a una licitación de deuda en pesos fuera de calendario. En total, se negociaron USD 2.942 millones en contratos de dólar futuro, con bajas de hasta 1% en las posiciones más cortas. El objetivo fue claro: absorber la liquidez remanente tras el canje de LEFI por Lecaps y frenar la presión sobre la moneda extranjera.
El análisis de los espacialistas
El analista Gustavo Quintana destacó a Infobae la “fuerte presencia oficial” en el mercado de futuros como una de las claves para cambiar el ánimo de los operadores. Por su parte, Nicolás Cappella, de Grupo IEB, explicó que la licitación de Lecaps fue una jugada clave para “tentar a los bancos a mover sus pesos desde la caución hacia instrumentos con mayor rendimiento”. Esta medida busca además poner un piso a las tasas, desincentivar la dolarización y recuperar cierto control sobre el sistema.

El exceso de pesos derivado de la eliminación de las LEFI generó una caída abrupta de las tasas de caución. En la primera jornada sin nuevas colocaciones de esos instrumentos, las tasas a un día se desplomaron más de 200 puntos básicos. Desde Adcap, advirtieron que esto coincide con un salto en el interés abierto y altos volúmenes en Rofex, señales de una probable intervención oficial.
Cómo quedaron las cotizaciones
En tanto, los dólares financieros también sintieron el impacto. El contado con liquidación bajó a $1.280, mientras que el MEP cerró en $1.274. El dólar blue, que había llegado a $1.350 al mediodía, terminó en $1.330, cortando una racha de cinco subas consecutivas.
Las reservas del Banco Central bajaron USD 81 millones y cerraron en USD 39.060 millones, afectadas por la caída del oro y del yuan. A pesar de esta merma, la jornada dejó señales de que el Gobierno busca contener las expectativas y evitar una nueva corrida.

