En el corazón de la Selva Paranaense, Camilo Furlan cuida su plantación de mandioca en Villa Venecia, Cerro Corá. Rodeado de malezas, defiende un modelo de producción sin glifosato. “Tengo una plantación de mandioca que planté hace un año y está lista para cosechar. Verán que tiene muchos yuyos, maleza. No uso agroquímicos como glifosato para eliminar esto”, aseguró y respondió a quienes defienden el uso de agroquimicos:
“Dicen que es más práctico tirar el producto que pasar una motoguadaña. Pero defienden un producto altamente cancerígeno que va a terminar en la mesa de la gente. No podemos permitirlo”, advirtió.

Furlan destacó que, además de los riesgos para la salud humana, el herbicida afecta a insectos, animales y mascotas. “Marcamos la vanguardia con esa Ley (de Bioinsumos). No podemos permitir que personas que no nos representan quieran retroceder solo por intereses propios”, afirmó.
Misiones avanza así con su estrategia de producción agroecológica, priorizando la salud de la población y la preservación de su biodiversidad frente a presiones por volver a prácticas basadas en agroquímicos.

