Miles de fieles se congregaron este jueves, 7 de agosto, en la parroquia del barrio Yacyretá para conmemorar el Día de San Cayetano, patrono del pan y del trabajo. La jornada transcurrió con numerosas misas, momentos de oración y manifestaciones de gratitud hacia el santo.
Desde muy temprano, la comunidad se volcó a la parroquia. A lo largo del día, se turnaron los fieles que asistieron a las celebraciones. La réplica de esta devoción sorprendió por su continuidad y su fuerza. Además, Canal Doce transmitió en vivo gran parte de los actos.
Así fue la misa central por San Cayetano en Posadas
A media jornada, comenzó la misa central, oficiada por el obispo Juan Rubén Martínez. Durante su homilía, invitó a los asistentes a elevar sus plegarias por empleo y paz. Señaló que “queremos pedirle a San Cayetano por el trabajo, el cual genera horizontes y esperanza. Nos dicen los obispos que cuidar el empleo y las fuentes laborales debe ser una prioridad indeclinable. Ninguna medida puede considerarse exitosa si implica que los trabajadores pierdan su empleo o vivan con angustia o incertidumbre sobre el futuro”.
Tras estas palabras, los fieles respondieron con el Credo y entonando canciones religiosas. Luego, el obispo destacó que “la devoción a San Cayetano es en todo el país”. Afirmó que la iglesia presenta a los santos como modelos de fe. Además, subrayó que el santo nació en 1480, en el siglo XV, y que fue “un hombre que tuvo una comprensión de la fe para dar su vida” y que “desde su fe en Jesús, donó su vida por la gente”.

En su mensaje final, el obispo expresó que “nuestro tiempo necesita que tengamos más fe y un compromiso más fuerte con Dios”. Sus palabras resonaron en el templo y marcaron el sentido profundo de la celebración.
Además de la ceremonia religiosa, la celebración retomó tradiciones que comenzaron en otras instancias del mes. Por ejemplo, semanas antes se realizaron novenas y procesiones en barrios cercanos, con la visita del párroco Ángel Rojas a hogares vecinos para llevar bendiciones y oración. La festividad también llevó consigo un lema profundamente solidario. Bajo la consigna “Por trabajo, pan y paz”, la comunidad transformó la devoción en actos concretos de caridad.
En concreto, el padre Rojas pidió a los devotos que, en lugar de llevar una vela, aportaran alimentos no perecederos. De ese modo, la veneración también se convirtió en ayuda para quienes más lo necesitan.
Asimismo, las celebraciones se extendieron desde temprano, con misas que comenzaron a las 6 de la mañana y se sucedieron cada hora y media hasta las 21 horas. En algunos años, incluso se celebraron misas hasta las 22:30, junto a procesiones y agasajos comunitarios.
En esta ocasión, aunque el enfoque estuvo puesto en la misa principal, la vigilia y otras instancias previas también marcaron el ambiente espiritual. Además, la cobertura en vivo de Canal Doce permitió que miles de personas siguieran las celebraciones desde sus hogares.
Este 7 de agosto, la fe y la esperanza se fusionaron con el reclamo social por el trabajo digno. La comunidad posadeña vivió un día intenso, en el que la fe se tradujo en compromiso y solidaridad, siguiendo la tradición de venerar a quien supo dar su vida por los demás.

