Este sábado el empate de River en su visita a Independiente de Avellaneda dejó una dura preocupación para el Marcelo Gallardo, por la lesión de una de sus figuras. Germán Pezzella salió en camilla y con un llanto desconsolado durante el encuentro correspondiente a la cuarta fecha del Torneo Argentino. El DT Millonario suma complicaciones para lo que será el armado de la zaga central en Copa Libertadores.
A los 40 minutos de la primera mitad, el defensor campeón del mundo fue a disputar una pelota con Walter Mazzanti y sintió un fuerte dolor en la pierna izquierda. El parte médico preliminar arrojó esguince de rodilla del defensor, aunque se someterá a estudios para determinar la gravedad. Sebastián Boselli ingresó en su lugar. Pezzella no pudo ocultar sus lágrimas y siguió llorando en el banco de suplentes, mientras sus compañeros intentaban consolarlo.
La lesión surge a pocos días del inicio de la llave de octavos de final de la Copa Libertadores contra Libertad de Paraguay.
A la baja del campeón del mundo, se le suma la de Lucas Martínez Quarta, quien sufrió un desgarro tras el choque con San Lorenzo. Recién llegaría en condiciones para la vuelta ante Libertad el 21 de agosto.
Por su parte, el misionero Juan Portillo lleva adelante una nivelación física tras recuperarse de su tendinitis. Llegaría con lo justo al jueves. El exjugador de Talleres supo desempeñarse como segundo marcador central, por lo que es una alternativa.

El otro que está en duda para viajar a Paraguay es Paulo Díaz, quien se había quedado fuera del banco de suplentes ante el Rojo, por una inflamación en su rodilla izquierda. El Muñeco prefirió preservarlo y no exponerlo.

