Con una amplia mayoría, la Cámara alta rechazó los decretos del Poder Ejecutivo que buscaban desregular y reorganizar organismos estratégicos como Vialidad Nacional, el INTA, el INTI y el Banco Nacional de Datos Genéticos. La votación reflejó una confluencia entre bloques opositores y sectores críticos del oficialismo, en un revés político de peso para el presidente Javier Milei.
En la sesión del jueves, el Senado dio por tierra con cuatro decretos delegados aprobados bajo la Ley Bases y un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) relacionados con organismos públicos de alto valor institucional, productivo y científico.

El paquete incluía la “disolución” de Vialidad Nacional, la eliminación de la Agencia Regulatoria de la Industria del Cáñamo, cambios en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), junto con la reestructuración del Banco Nacional de Datos Genéticos. Además, el Senado rechazó el DNU que afectaba a la Marina Mercante, al calificar al sector como “servicio esencial” y restringir el derecho a huelga.
La votación fue contundente:
- INTA e INTI: 60 rechazos, 9 afirmativos y 1 abstención.
- Organismos culturales: 57 rechazos, 13 afirmativos y 1 abstención.
- Banco de Datos Genéticos: 58 rechazos, 12 afirmativos y 1 abstención.
- Marina Mercante: 55 rechazos, 13 afirmativos y 3 abstenciones.
- Vialidad Nacional: 50 rechazos, 10 afirmativos y 1 abstención.
El resultado refleja un fuerte consenso parlamentario contrario al intento de desarticulación de entes con décadas de trayectoria.
Entre la eficiencia y la preservación institucional
La sesión estuvo marcada por duros cruces entre oficialismo y oposición. Desde el peronismo, el senador Pablo Bensusán (La Pampa) advirtió:
“El INTA y el INTI no son estructuras abstractas. Destruirlas es destruir años de trabajo en ciencia, tecnología y desarrollo. Si desaparecen, nuestros productores tendrán que comprar insumos a las multinacionales al precio que ellas dispongan, con el riesgo de eliminar la mitad de las producciones regionales”.
Por su parte, el radical Pablo Blanco (Tierra del Fuego) acusó al Gobierno de aplicar una “estrategia de vaciamiento”:
“El Ejecutivo reassigna funciones para volver inservibles a los organismos, quitándoles autonomía presupuestaria. Es como si un enfermo de cáncer se enfrentara a un problema y el Estado, en lugar de tratarlo, decidiera pegarle un tiro y terminar con él”.
Incluso voces cercanas al oficialismo expresaron críticas. El senador Alfredo De Ángeli (PRO, Entre Ríos) sostuvo que, si bien reconoce ineficiencias, “el Gobierno debe rever la situación del INTA y de Vialidad”, marcando distancia de la posición de La Libertad Avanza.
En la vereda opuesta, el jefe del bloque libertario, Ezequiel Atauche (Jujuy), defendió la medida como parte de una “reorganización legal”:
“La Ley Bases no habla de cierres, sino de reorganizaciones. Conservamos las funciones y eliminamos a los militantes políticos enquistados en el Estado”.
Impacto institucional y límites al oficialismo
El rechazo del Senado constituye un duro revés político para el Ejecutivo, que apostaba a avanzar en un proceso de desregulación estatal bajo el paraguas de la Ley Bases. La decisión no solo preserva la continuidad institucional de organismos clave, sino que marca un límite en la delegación de facultades legislativas al Poder Ejecutivo.
La oposición celebró el resultado como una defensa del sistema científico-tecnológico y productivo, especialmente del INTA e INTI, pilares del desarrollo agroindustrial y manufacturero argentino. También hubo respaldo a la continuidad del Banco Nacional de Datos Genéticos, creado en 1987 y de gran relevancia en causas de lesa humanidad.
En el plano político, la sesión evidenció que La Libertad Avanza carece de mayorías propias y debe sostener su agenda negociando con sectores opositores. La negativa a convalidar la “disolución” de organismos refuerza el debate sobre los límites de la reestructuración estatal en curso.
El rechazo legislativo plantea un desafío para el Gobierno de Javier Milei, que necesita demostrar gobernabilidad en medio de un escenario económico complejo y de alta conflictividad social. El oficialismo deberá redefinir su estrategia para avanzar con reformas estructurales sin chocar contra resistencias políticas e institucionales que encuentran eco tanto en la oposición tradicional como en sectores del propio oficialismo aliado.

