La defensa de Cristian Graf, dueño de la casa de Coghlan donde aparecieron los restos de Diego Fernández Lima, pidió el sobreseimiento de su cliente. El planteo se hizo en la causa en la que el fiscal Martín López Perrando busca indagarlo por encubrir el hallazgo del cuerpo del adolescente desaparecido en 1984.

Los abogados Erica Lorena Nyczypor y Martín Hernán Díaz presentaron el escrito ante el titular del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°56, Alejandro Litvack. El magistrado había solicitado al fiscal que precisara los hechos atribuidos a Graf antes de resolver si avanzaba con la indagatoria por encubrimiento agravado y supresión de evidencia.
Investigan si Graf tuvo que ver con el entierro del cuerpo de Fernández Lima
La investigación apunta a la presunta participación de Graf en maniobras para ocultar el homicidio de Fernández Lima. El cuerpo apareció el 20 de mayo pasado durante una obra en el terreno lindero a la propiedad vinculada a la familia del sospechoso, un lugar que en su momento estuvo relacionado con la residencia de Gustavo Cerati.

El expediente actual no se centra en el homicidio, ya prescripto, sino en el supuesto encubrimiento. A Graf lo señalan como responsable de la supresión de pruebas, aunque su defensa afirmó que la acusación carece de sustento. “La imputación contra Cristian Graf obedece a una solicitud de parte de la ciudadanía, que junto con la presión social y repercusión mediática que tomó la presente causa, solicita una búsqueda de castigo aún por fuera de lo que establece la ley de fondo”, sostuvieron los abogados.
El escrito agregó que la acusación se basa en conjeturas y en testimonios indirectos. La defensa insistió en que no existen pruebas concretas que lo vinculen con el ocultamiento del cuerpo o con la eliminación de rastros.

Para el fiscal López Perrando, la situación es distinta. En su postura remarcó: “Si bien no fue posible determinar fehacientemente la autoría del homicidio de Diego Fernández, sí pudo acreditarse que efectivamente la víctima fue asesinada y ocultada en el interior de la finca que habitó y habita” Graf.
Ahora el juez Litvack deberá definir si acepta el pedido de sobreseimiento o si avanza con la indagatoria, en un caso que volvió a abrir heridas de cuatro décadas y mantiene la atención sobre la responsabilidad penal en torno al hallazgo.

