El Gobierno nacional anunció que el Tesoro comenzará a intervenir directamente en el mercado del dólar para enfrentar la inestabilidad generada por la incertidumbre electoral. La medida busca estabilizar los precios y transmitir confianza en medio de un escenario marcado por tensiones políticas, denuncias de corrupción y un clima social alterado.
El secretario de Finanzas, Pablo Quirno, comunicó oficialmente la decisión a través de su cuenta de X. “El Tesoro Nacional anuncia que a partir del día de la fecha participará en el mercado libre de cambios con el fin de contribuir a su liquidez y normal funcionamiento”, señaló. El presidente Javier Milei replicó el mensaje, al igual que su equipo económico, en una señal de apoyo unificado.
Fuentes de la Casa Rosada destacaron que la iniciativa será transitoria y se vincula de manera directa con el calendario electoral.
El contexto electoral y los riesgos
La estrategia apunta a sostener la calma hasta las elecciones legislativas del 7 de septiembre en la provincia de Buenos Aires. El oficialismo prevé una derrota y busca achicar la diferencia con la oposición. Si la brecha supera los cinco puntos, los funcionarios temen que los mercados reaccionen con mayor volatilidad de cara a las elecciones nacionales del 26 de octubre.
La intervención en el mercado coincide con un momento político complicado para la Casa Rosada. El escándalo por los audios de Diego Spagnuolo, exdirector de la Agencia Nacional de Discapacidad, sacudió al Gobierno. En esas grabaciones se denunciaban presuntos pedidos de coimas. El caso escaló tras conocerse grabaciones de Karina Milei, secretaria general de la Presidencia. La administración respondió con una denuncia judicial en la que acusó una “operación de inteligencia no institucional” y habló de una “maniobra golpista”.

Motivos económicos detrás de la decisión
En el Gobierno explicaron que, sin intervención, el dólar podía moverse bruscamente con operaciones de bajo volumen. “No es normal que con 30 palos te muevan el mercado”, señaló una figura de la Casa Rosada. Federico Furiase, director del Banco Central, reforzó esa visión en redes sociales. Sostuvo que la “liquidez diaria” implicaba una “capacidad de daño” en el actual contexto y defendió la nueva estrategia.
Aunque algunos ministerios aseguraron no haber recibido aviso previo, la medida se definió entre Javier Milei y el núcleo económico más cercano. Allí se encuentran el ministro de Economía, Luis Caputo; el secretario de Finanzas, Pablo Quirno; y el presidente del Banco Central, Santiago Bausilli.

Hasta el momento, el Gobierno había evitado intervenir directamente y utilizaba mecanismos indirectos. Según la consultora 1816, la estrategia se apoyaba en una política monetaria muy contractiva, ventas en el mercado de futuros y regulaciones financieras. Un informe reciente de la misma consultora ya había detectado ventas de divisas por parte del fisco, aunque en ese caso destinadas a una provincia que debía afrontar vencimientos.
Impacto en el mercado financiero
El anuncio implicó abandonar, al menos de manera temporal, el compromiso con la libre flotación del dólar. Analistas del mercado lo leyeron como una señal negativa, reflejada en la caída inmediata de bonos y acciones argentinas.
La noticia repercutió rápidamente en las cotizaciones. Bloomberg informó que los bonos soberanos con vencimiento en 2035 cayeron 1,4 centavos por dólar hasta 62 centavos, el nivel más bajo desde abril. El peso argentino retrocedió más de 2% en comparación con el cierre del viernes, en una jornada marcada por la volatilidad.
Al promediar la tarde, el dólar Banco Nación cotizaba a $1.375, mientras que el dólar tarjeta se ubicaba en $1.787,50, ambos con baja de 0,72%. El dólar blue subió hasta $1.370, con un alza de 1,10%. El MEP retrocedió a $1.367 y el contado con liquidación se sostuvo en $1.375. En el mercado mayorista, la divisa recortó de $1.380 a $1.360, con ventas del Tesoro como principal explicación según los operadores.

