El Banco Central (BCRA) aceleró el recorte de tasas esta semana en la rueda de “simultáneas” de BYMA, ubicándolas por debajo del 40% anual. El lunes absorbió pesos al 45%, el martes al 40% y el miércoles las llevó al 35%, en la previa de una licitación en la que el Tesoro renovó el 95% de los vencimientos con rendimientos más bajos. La medida se dio en un contexto de advertencias por el enfriamiento de la actividad económica y de presiones sobre el dólar que podría generar un mayor aumento en la demanda de cobertura.
Sebastián Menescaldi, director de la consultora Eco Go, explicó que “el BCRA está sondeando reducir el apretón monetario para impulsar la economía, a costa de que el tipo de cambio se vaya al techo de la banda y el BCRA tenga que salir a intervenir”. El economista Federico Glustein señaló que “retomar una baja de tasas a un nivel aceptable permitirá en cierta forma mejorar la reactivación de la economía, facilitando el crédito para la producción y el consumo”, aunque también reconoció que habrá un efecto sobre las licitaciones de deuda.
La actividad industrial atraviesa una retracción
El último Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPIM) de julio mostró, en su versión desestacionalizada, una caída del 2,3% mensual y dos meses consecutivos de retracción. La serie tendencia-ciclo reflejó seis bajas mensuales consecutivas desde febrero, lo que confirma la persistencia del enfriamiento. Desde ACM indicaron que “la incertidumbre electoral y una política monetaria restrictiva siguen jugando en contra de una recuperación sostenida”.
El informe precisó que las tasas reales elevadas generan un mayor costo de financiamiento y retrasan decisiones de consumo e inversión, aunque con menor alcance por la baja profundidad del crédito a empresas, equivalente al 4% del PBI. Los indicadores de Econviews mostraron contracción en julio y agosto en producción industrial, fabricación de autos y acero, molienda de soja y construcción. El economista Lorenzo Sigaut Gravina opinó que bajar las tasas no alcanzará para reactivar la economía antes de las elecciones, aunque puede ayudar a “evitar un quiebre en la cadena de pagos”.
Impacto en el dólar y en las pymes
En tanto, Claudio Caprarulo, director de Analytica, sostuvo que “tener tasas de interés más bajas puede volver a hacer accesible el crédito para las pymes”. Agregó que el efecto sobre el dólar dependerá de la credibilidad del esquema cambiario del Gobierno, ya que “si las expectativas están ancladas habrá menos dolarización de carteras”. Tras el revés electoral de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires, el dólar oficial subió 5,1% en tres días y cerró en $1.423,5, a un 3,3% del límite superior de la banda.
En tanto, Sigaut Gravina advirtió que “el Gobierno tiene que salir de esta encerrona de tener el dólar contra el techo y la tasa altísima”. Según el economista, mantener el nivel actual de tasas no logró contener la presión cambiaria y genera un costo muy alto para la economía. En su visión, la estrategia oficial busca reducir el costo del financiamiento aun con el riesgo de mayor presión sobre el tipo de cambio.

