El mercado cambiario ingresó en una etapa de definiciones a seis semanas de las elecciones legislativas de octubre. Este lunes, el dólar oficial subió por sexta rueda consecutiva y cerró muy cerca del techo de la banda cambiaria, lo que generó mayor incertidumbre entre los inversores sobre el rumbo político y económico del Gobierno. En el Banco Nación, el billete minorista cerró a $1.475, mientras que el contado con liquidación (CCL) superó los $1.500.
Durante las primeras operaciones del lunes 15 de septiembre, el Banco Central (BCRA) salió a intervenir en el mercado con órdenes de venta. Con aproximadamente u$s100 millones, puso un techo al tipo de cambio en $1.473,50, según fuentes de la city.
En las primeras horas, el precio de la divisa tocó los $1.470 y apareció oferta genuina del sector privado. Ese movimiento permitió que el tipo de cambio perforara momentáneamente los $1.460. Sin embargo, la demanda repuntó hacia el final de la jornada y el mayorista cerró en $1.467, a solo $6,40 del techo superior de la banda. El volumen operado en el segmento de contado alcanzó u$s441,5 millones, por encima de los u$s388,6 millones del viernes anterior.
Cómo opera el dólar, a corta distancia de la banda
Desde el mercado remarcaron que “no se operó nada en la banda” y que “siempre apareció offer por debajo del precio, pero el mercado se acerca cada vez más a testear la banda. Será clave ver qué pasa si ello ocurre”.
El director del BCRA, Federico Furiase, también se refirió a la situación la semana pasada. “¿Por qué deberíamos anunciar que hay u$s6.000 millones si ya anunciamos que en el techo de la banda hay u$s22.000 millones? Que algunos no lo crean no es algo que dependa de nosotros. Solo lo comprobarán si lo testean”, señaló.
En paralelo, las reservas brutas internacionales cayeron u$s461 millones y cerraron en u$s39.848 millones, su valor más bajo desde el 31 de julio. También perforaron los u$s40.000 millones por primera vez en septiembre. Según fuentes oficiales, el retroceso respondió a pagos de deuda al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por u$s271 millones y al Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) por u$s112 millones.
La política monetaria también mostró señales de debilitamiento. La tasa nominal anual TAMAR para plazos fijos mayoristas profundizó su tendencia bajista, al descender desde 52,5% a 47,69%. En términos efectivos, retrocedió desde 67,08% a 59,55%.
El movimiento en la Bolsa acompañó la presión cambiaria. El CCL saltó casi $20 (+1,3%) y cerró en $1.500,53, mientras que el MEP subió $19,60 (+1,3%) hasta $1.488,06. De esa manera, las brechas se ampliaron a 2,3% y 1,4% respectivamente. En el mercado paralelo, el blue avanzó $30 y se ubicó en $1.455.

Cuestionamientos a la viabilidad de la flotación
La fuerte suba de los dólares financieros se produjo luego de que la Comisión Nacional de Valores (CNV) lanzara circulares el viernes a última hora. La entidad buscó eliminar un rulo realizado por las Alycs y limitó la compra de activos dolarizados apalancados con cauciones en pesos.
El analista Nicolás Cappella, Sales Trader de Grupo IEB, explicó el objetivo de las medidas. “Nuestra lectura es que el Gobierno busca utilizar la menor cantidad de dólares posibles para defender la banda y por ello saca estas normativas, que están más cerca del cepo que de un dólar de libre flotación”, comentó.
Según operadores de la city, el volumen de operaciones en MEP y CCL fue mucho menor, porque los brókers todavía se adaptaban al nuevo criterio interpretativo de la CNV. No obstante, ambos tipos de cambio se ubicaron por encima del techo de la banda del spot.
La presión también se trasladó al mercado de futuros, que operó con expectativas crecientes tras la derrota del oficialismo en los comicios de Buenos Aires. Los contratos anticiparon un tipo de cambio superior al techo de la banda para octubre, en torno a $1.544, mientras que los de noviembre previeron $1.586,50.
Desde la sociedad de bolsa Adcap detallaron el comportamiento de la rueda. “Los contratos de dólar futuro se mantuvieron en línea con el spot, con un BCRA que se mostró activo en la apertura vendiendo DLR/SEP25 (buscando mantener la implícita cercana al 0% para quitarle presión al spot), aunque se retiró pasada la media jornada”.
El informe agregó que se observó un “mercado pagando de manera desproporcionada”, a tal punto que casi toda la curva terminó por encima del techo de la banda. “En términos de actividad, el volumen total operado fue acotado, explicado en gran parte por un BCRA que no se mantuvo activo durante toda la rueda. En línea con ello, el interés abierto mostró un leve aumento del 0,15%”, concluyeron.

