El ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Javier Alonso, confirmó este miércoles que el asesinato de Brenda del Castillo (20), Morena Verdi (21) y Lara Gutiérreza (15) fue ejecutado por una banda transnacional del narcotráfico. Las jóvenes habían desaparecido el viernes por la noche en La Matanza y fueron halladas descuartizadas y enterradas en una vivienda de Florencio Varela.
Según detalló Alonso en conferencia de prensa, las chicas subieron voluntariamente a una camioneta en la rotonda de La Tablada. Tras un extenso trabajo de seguimiento de cámaras y teléfonos celulares, la Policía pudo reconstruir el recorrido que las llevó hasta la casa donde finalmente fueron encontradas sin vida.

En el lugar se detuvo a cuatro personas, incluido el dueño de la vivienda, señalado como responsable directo por tener los cuerpos en su jardín. Además, se incautaron pruebas clave y se halló la camioneta utilizada, incinerada a pocos metros del lugar.
El ministro remarcó que se trató de un crimen “premeditado y profesional”, ocurrido el mismo viernes entre las 23 y las 00 h. “No fue un hecho casual ni una fiesta que se desbordó. Fue una estrategia planificada para engañarlas y asesinarlas”, afirmó.
La investigación, que avanza bajo secreto de sumario junto a la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar), apunta a desarticular a toda la organización, con base en barrios de emergencia de la Ciudad de Buenos Aires y ramificaciones en el conurbano sur. “Todo da cuenta de una venganza narco. Vamos a avanzar contra autores materiales e intelectuales”, sostuvo Alonso.

