Los activos argentinos registraron una fuerte suba luego de conocerse que el Tesoro de Estados Unidos evalúa un programa de apoyo financiero a la Argentina con compras de bonos y líneas de crédito. El plan contempla un swap por 20.000 millones de dólares para reforzar reservas, con un primer tramo previsto tras las elecciones y antes de fin de año, destinado a cubrir el vencimiento de enero por 4.000 millones de dólares. Además, se analiza un crédito stand-by a definir en negociación bilateral y la compra de bonos soberanos en dólares para contener turbulencias en el mercado.
La incertidumbre se trasladó a los inversores locales, que comenzaron a preguntarse qué hacer con los pesos en medio de la volatilidad. El escenario político sumó dudas tras los resultados electorales en la provincia de Buenos Aires, donde el oficialismo sufrió una derrota. Los mercados observan con atención el desenlace de las elecciones nacionales de octubre, que definirán la capacidad del Gobierno de Javier Milei de avanzar con cambios económicos de mayor alcance.
Estrategias para proteger los ahorros ante el mercado
Los asesores financieros sugieren mantener una porción relevante de las carteras en activos dolarizados, especialmente aquellos de baja volatilidad. “Hacer muchas rotaciones en escenarios tan volátiles puede ser peor. Uno quiere subirse a una ola y quizás ya es tarde. Te dolarizás tarde y quedás prendido con un dólar alto y te perdés el carry. Luego, si el dólar baja, vendés, hacés tasa y el dólar otra vez arriba y lo volvés a perder. Las reacciones tardías son ‘La Doble Nelson’”, afirmó Germán Marin, operador y asesor financiero independiente.
El especialista recomendó destinar un 25% de la cartera a obligaciones negociables de renta fija y bajo riesgo, un promedio de entre 10% y 15% a bonos soberanos en dólares y otra parte a Cedears de empresas internacionales como Berkshire Hathaway, Alphabet o Meta Platforms. Señaló además que mantiene posiciones en bonos CER y Lecaps en pesos, aprovechando las tasas vigentes. “Es mejor lograr un rendimiento moderado pero sostenible en el tiempo, la famosa fórmula del interés compuesto hace su trabajo. Y dormir tranquilo”, puntualizó Marin.
Bonos corporativos como alternativa
De acuerdo a Ámbito Financiero, Arian Chiarandon, consultor financiero, sugirió enfocarse en bonos corporativos de compañías con buena calificación crediticia. “Mi postura y lo que sigo sosteniendo, y más en un año electoral, es siempre estar puntualmente dolarizado. Con la baja del dólar, hoy es fundamental ir a instrumentos en dólares, preferentemente deuda corporativa, que es menos volátil que cualquier título soberano o de otro nivel estatal, y de esa forma estar cubierto en empresas de buena calidad”, explicó. Recomendó tasas que no superen el 7,5% anual y una cartera lo más diversificada posible.
Los Bopreales vuelven al radar
Por su parte, Gustavo Gardey, cofundador de Bull Road Investments, señaló que los Bopreales del Banco Central representan una oportunidad. “El view con respecto a las carteras de acá en adelante es todo lo que sean Bopreales, que hoy te están rindiendo arriba del 10%, entre 11% y 12%. Siguen siendo una oportunidad de compra porque ahora les estamos quitando riesgos de pago de corto plazo por este shot de 20.000 millones de dólares que está proponiendo EEUU”, indicó.
El ejecutivo sostuvo que la operatoria del Tesoro estadounidense en el mercado con block trades también favorece la demanda de dólares, acompañada por el ingreso de divisas del sector agroexportador. En este marco, los analistas coinciden en que el dólar continuará siendo el eje de las decisiones de inversión en un año electoral marcado por la volatilidad y la expectativa sobre el respaldo financiero de Estados Unidos.

