La empresa misionera Pindó SA alcanzó un hito histórico al ingresar al mercado regulado de carbono con 43.803 Certificados de Reducción de Emisiones (CERs), otorgados por la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático. El reconocimiento valida un modelo de gestión sustentable que la compañía desarrolla desde hace casi cinco décadas y que hoy la posiciona como referente internacional en energías limpias.
En este marco, el secretario de Cambio Climático de Misiones, Gervasio Malagrida, destacó que se trata de un acontecimiento trascendental. “Hoy celebramos no solo el Día de la Salud Ambiental, sino también un hecho sin precedentes para las empresas de Misiones. Pindó logró certificar cerca de 43.000 toneladas de CO₂ a través de un proyecto de energías limpias”, expresó. Para el funcionario, no se trata únicamente de un logro empresarial, sino de “un fuerte mensaje desde el interior: las empresas del interior pueden”.
El reconocimiento de la ONU, concretado en julio de 2025, llega gracias a la planta de biomasa que Pindó opera desde 2016 en Puerto Esperanza. A partir de residuos forestales propios, la empresa genera electricidad renovable que no solo abastece su actividad industrial, sino que también se inyecta al sistema provincial. En nueve años, el proyecto sumó más de 225.000 MWh producidos y evitó la emisión de decenas de miles de toneladas de gases de efecto invernadero.
Pindó una de las principales compañías forestales de la provincia
Malagrida remarcó que este avance reafirma a Misiones como “la potencia ambiental de Sudamérica”. Según explicó, el modelo de Pindó reduce impactos ambientales, a la par que se trata de un esquema de triple impacto: ambiental, productivo y social. “Genera empleos verdes, impulsa la naciente industria del reciclado y abre una ventana para que otras empresas sigan el mismo camino”, sostuvo.
Desde su fundación en 1976, Pindó se consolidó como una de las principales compañías forestales de la provincia. Hoy, además de su planta energética, gestiona plantaciones certificadas bajo estándares internacionales, produce yerba mate y desarrolla proyectos agroindustriales que integran innovación con compromiso ambiental.
La obtención de los certificados de carbono bajo el Mecanismo de Desarrollo Limpio de la ONU representa para la empresa no solo una validación técnica, sino también una oportunidad estratégica en un mercado global cada vez más exigente en materia de sostenibilidad.
Con este paso, Pindó demuestra que la sustentabilidad no es un valor agregado, sino parte central de su filosofía. “Esto no es solo un hito, es también una ventana hacia los que vienen atrás”, concluyó Malagrida, al referirse al camino que se abre para otras compañías del interior argentino en la transición hacia un futuro más limpio y responsable.

