Cada 1 de octubre, familias misioneras con raíces guaraníes y paraguayas conmemoran el Karai Octubre. La fecha se conmemora con abundantes platos de yopará, que significa “mezcla” en guaraní. El sentido del plato -justamente- está en reunir distintos ingredientes en una sola preparación, simbolizando la abundancia y la unión. Así, este miércoles la tradición regional se replica en distintos domicilios y barrios.
Se trata de un plato regional de la zona nordeste de Argentina. Yopará procede del guaraní y significa “mezclado o mezcla”, tradicionalmente se consume el primer día de octubre. Es similar a un guiso o puchero realizado con porotos, maíz, mandioca y otros productos vegetales en abundancia.

En distintos puntos de Misiones, aprovechan la fecha para enseñar el significado de esta tradición a los más jóvenes.
En Posadas, uno de los principales puntos será en el Monumento a Ramón Ayala de la Bajada Vieja con las recetas de Doña Pomposa. Este miércoles a partir de las 20 h.
“Te esperamos a partir de las 20 h. Tráe tu Tupper y cubiertos, comeremos ahí nomás, que ‘Tupa‘ nos bendiga y proteja de la malaria y nos de una producción maravillosa en este ciclo lunar”, señalaron desde el Instituto de Macroeconomía Circular.

Otros espacios, como la rotisería A Comer en Casa del microcentro posadeño, también se encargará de tomar pedidos especiales para preparar esta tradicional comida.
El Karai Octubre y la tradición del yopará
El Karai Octubre es una tradición de origen paraguayo profundamente vinculada a la cultura guaraní. Según la creencia, cada 1 de octubre un espíritu recorre los hogares para evaluar la mesa familiar. Si la comida es escasa, el castigo será un mes de carencias; en cambio, si la mesa está repleta, la abundancia acompañará a la familia.
En Misiones, esta costumbre se mantiene vigente gracias a la fuerte presencia de descendientes paraguayos y comunidades guaraníes. Muchas familias preparan yopará ese día (también escrito jopará), un guiso espeso a base de porotos, maíz, zapallo y carne de cerdo o vacuna, aunque las recetas pueden variar según cada región o familia. Más allá de lo religioso o mítico, la práctica se vive como una oportunidad de encuentro y celebración.

