La paralización de la fábrica de pisos cerámicos Ilva, ubicada en Pilar, provincia de Buenos Aires, reavivó un conflicto laboral que ya supera el mes desde su cierre. Más de 300 trabajadores quedaron sin empleo mientras las negociaciones por el pago de indemnizaciones continúan sin acuerdo.
El cierre responde a la caída del consumo, el aumento de costos y la competencia con importaciones, factores que afectaron la continuidad de una de las plantas más importantes del sector cerámico en Argentina. La empresa había informado sobre el cese de actividades y un plan de pagos, aunque los gremios denunciaron despidos masivos y retiros voluntarios impuestos sin diálogo previo.
La situación llevó a que trabajadores y sindicatos realicen manifestaciones frente a la planta, incluyendo cortes de ruta y reclamos por indemnizaciones. Hoy, una nueva audiencia en el Ministerio de Trabajo bonaerense no presentó avances, ya que la compañía no presentó ninguna propuesta de pago.
El conflicto escaló con la intervención de autoridades provinciales que se comprometieron a gestionar soluciones para proteger los empleos afectados.
Gremios como la Federación Obrera Ceramista de la República Argentina (FOCRA) solicitaron la intervención de la Unión Industrial Argentina para revertir el cierre y alertaron sobre la vulnerabilidad de las familias trabajadoras. “No se puede aceptar el cierre de una planta clave como Ilva ni dejar a más de 300 familias en la calle”, afirmaron.
La industria cerámica en el país atraviesa un contexto difícil. Entre otros factores, se registra una retracción de hasta 30% en las ventas de pisos y revestimientos, caída de precios y aumento de la competencia con productos importados. Además, la presión energética y la falta de inversiones dificultan la operación de fábricas locales.
Ilva, históricamente vinculada a la familia Zanon, fue líder en el mercado durante los años 90, pero la falta de experiencia de los sucesores, junto a la ausencia de políticas de inversión y la coyuntura nacional, llevaron a la compañía a la situación actual, con un conflicto que podría marcar un precedente en la industria.

