La Comisión Europea transfirió este miércoles 2.000 millones de euros a Ucrania para la compra de drones. La iniciativa se da dentro de un desembolso más amplio de 4.000 millones en créditos financiados con los beneficios extraordinarios de los activos rusos inmovilizados en la Unión Europea. La operación forma parte de un paquete de 18.100 millones de euros en ayudas incluidas en el acuerdo del G7, que en total prevé 45.000 millones en este tipo de créditos.
El desembolso se concretó tras el anuncio de Ursula von der Leyen. La funcionaria había adelantado que la UE aceleraría el pago a Kiev de 6.000 millones de esos préstamos. La entrega coincidió con la reunión en Copenhague de los líderes de los Veintisiete del Consejo Europeo, que analizan nuevas fórmulas para utilizar los activos rusos congelados en respaldo a Ucrania.
Los drones buscan “ampliar su capacidad” de seguridad
Según un comunicado de la Comisión, los 4.000 millones transferidos “ayudarán a Ucrania a cubrir sus crecientes necesidades financieras, incluido en el sector de la defensa”, de los cuales 2.000 millones se asignarán a la compra de drones “en línea con el acuerdo entre la UE y Ucrania”. Von der Leyen sostuvo que esa adquisición permitirá a Kiev “ampliar su capacidad y utilizarla al máximo”, y señaló que la Unión también “se beneficiará de esta tecnología”.
Con este giro, según EFE, la UE ya entregó a Ucrania 14.000 millones de los 18.100 comprometidos en el marco del acuerdo con el G7. Bruselas recalca que los fondos apuntan tanto a la defensa como al sostenimiento de la economía ucraniana en plena guerra.
Los Veintisiete debaten además la posibilidad de crear un “préstamo de reparación” financiado con los intereses que generan los activos rusos bloqueados. Esos fondos, que en su mayoría están depositados en la entidad belga Euroclear y alcanzan los 176.000 millones de euros. Eso podría respaldar un crédito de hasta 140.000 millones, que Ucrania devolvería únicamente cuando Rusia pague compensaciones de guerra y se levanten las sanciones.

