El Ministerio de Salud de Brasil confirmó 16 casos de intoxicación por metanol y dos fallecidos en San Pablo por la misma causa. Además, analiza otros 116 posibles casos vinculados con el consumo de caipirinha adulterada, y otras 13 muertes que están bajo investigación. La mayoría de los incidentes se registraron en ese estado, donde se concentra la principal alerta sanitaria.
La policía investiga si la contaminación fue accidental o intencional. Desde la Asociación Brasileña de Bebidas Destiladas alertó sobre el crecimiento del mercado ilegal de alcohol. Este fenómeno pone en riesgo la salud pública y afecta a los productores formales del sector.
En total, son 12 estados con casos notificados. Goiás, Mato Grosso do Sul, Mato Grosso, Pernambuco, Paraná, Rondônia, São Paulo, Piauí, Rio Grande do Sul, Rio de Janeiro, Paraíba y Ceará, además del Distrito Federal.
La caipirinha adulterada generó un fuerte impacto en el consumo de bebidas en todo el país. Muchos bares informaron que en la última semana no se vendió ninguna, y el descenso se extendió a otros cócteles. Los clientes optan por productos considerados más seguros, como la cerveza.
Riesgo del metanol en bebidas destiladas
El metanol, presente en el alcohol industrial, es altamente tóxico. Su consumo puede causar mareos, vómitos, visión borrosa, ceguera y muerte. Las autoridades sanitarias recomendaron evitar el consumo de bebidas destiladas, sobre todo las incoloras, porque dificultan la identificación del contaminante.
Ante esta situación, bares y restaurantes suspendieron temporalmente la venta de tragos elaborados con destilados y adaptaron sus cartas con bebidas fermentadas o cócteles sin alcohol.
En playas y bares de Brasil, la tradicional caipirinha adulterada perdió protagonismo. Los consumidores priorizan la seguridad y eligen alternativas más confiables.

