La Municipalidad de Posadas participa desde esta semana en la COP30. Se trata de la conferencia de Naciones Unidas sobre cambio climático que se celebra en la ciudad brasileña de Belém, en plena selva amazónica. El encuentro reúne a líderes y delegados de más de 190 países con el objetivo de reforzar los compromisos globales frente al calentamiento del planeta.
Romario Dohmann, director de Ambiente y Cambio Climático de Posadas, explicó que la presencia de la capital misionera “forma parte de una estrategia para fortalecer las conexiones internacionales y acceder a fondos destinados a proyectos ambientales locales”.
“La decisión de Brasil de que su COP sea en el Amazonas es estratégica y clave para ver de cerca al famoso pulmón del mundo. Ya desde el año pasado se vio mucho más activas y participativas a las municipalidades de distintas ciudades del mundo”, señaló Dohmann.
El funcionario destacó que Posadas llega a la cumbre “habiendo hecho la tarea”. Esto incluye la elaboración de inventarios de gases de efecto invernadero que permiten conocer cuántas emisiones genera la ciudad. “Sabemos muy bien que no somos los grandes emisores, pero sí somos perjudicados con eventos climáticos”, sostuvo.

Entre los objetivos de la delegación posadeña se encuentra el acceso a financiamiento internacional para proyectos que ya están en marcha. “Buscamos asistencias técnicas y fondos que puedan destinarse a la economía circular, el tratamiento de residuos, las infraestructuras verdes urbanas, el acceso al agua potable y el aprovechamiento energético de los residuos sólidos urbanos”, explicó Dohmann.
También resaltó el rol que cumple Misiones en materia ambiental. “Las políticas de conservación que lleva adelante la provincia hace mucho tiempo, sumadas a las medidas de restauración, son fundamentales. Eso hoy lo ve el mundo y sabe que es clave para el país y para el planeta”, remarcó.
COP30: comenzó el cónclave ambiental más importante del mundo
La COP30 comenzó este lunes con un fuerte mensaje del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien decidió llevar la cumbre al corazón del Amazonas para que el mundo vea de cerca los desafíos de la región. “Queremos que las personas vean la situación real de los bosques, de nuestros ríos, de nuestra gente que vive allí”, expresó el mandatario.
El evento enfrenta desafíos logísticos por la ubicación y la magnitud del encuentro, pero el foco está en el contenido: cómo acelerar la transición energética y financiar la adaptación de los países más afectados por los desastres naturales.

El Amazonas, considerado uno de los principales pulmones del planeta, enfrenta amenazas crecientes como la deforestación, la minería ilegal y la pérdida de biodiversidad. En ese contexto, la presencia de Posadas y otras ciudades que impulsan acciones locales cobra un valor simbólico y práctico.
“Estar acá y tener esta representación es parte de la búsqueda de soluciones reales. Lo local también tiene mucho para aportar al debate global”, resumió Dohmann.

