En el marco de la Semana Provincial del Prematuro, que se desarrolla en Misiones del 11 al 17 de noviembre, se refuerza la importancia de visibilizar los derechos, necesidades y desafíos que atraviesan las familias con niños nacidos antes de término. La propuesta, organizada por la Fundación Pequeños Gigantes junto a la Subsecretaría de Primera Infancia, busca fortalecer la red de acompañamiento y concientizar sobre la atención integral de los bebés prematuros, un compromiso respaldado en la provincia por la Ley XVI N.º 145, sancionada en 2020.
El caso de Ana y Enzo
En este contexto, Ana Velázquez, mamá de Enzo -un niño que nació con solo 29 semanas y pesó un kilo con 400 gramos- compartió su historia como ejemplo de lucha, resiliencia y amor incondicional. “Fue un parto muy traumático para él. Tuvo sufrimiento fetal, le faltó oxígeno y eso fue lo que le causó la parálisis cerebral que tiene hoy”, contó emocionada en Conexión con la Casa.
Velázques recordó que el diagnóstico llegó cuando Enzo cumplió un año, en el que les dijeron que padecía de una hemiparesia que afecta la mitad del cuerpo. “Pero con el tiempo supimos que había comprometido todo su cuerpito”, indicó. A pesar de las dificultades, señaló que su hijo “va mejorando día a día” y que cada pequeño avance “es un triunfo enorme”.

En ese aspecto, describió la experiencia como un aprendizaje profundo: “Siempre dije que es un mundo aparte. Al que no le toca, no tiene idea de lo que conlleva tener un niño con una condición neurológica. Al principio fue un duelo, pero después uno encuentra la fuerza para sacarlo adelante y aceptar que es así”, expresó.
Acompañamiento y contención en la Semana del Prematuro
En Misiones, la Fundación Pequeños Gigantes cumple un rol central en el acompañamiento de familias con hijos prematuros. Ana destacó que el trabajo de la organización “ayuda muchísimo” porque “no solo se ocupa del niño, sino de toda la familia”. Actualmente, el niño continúa su tratamiento en el Centro Integral de Rehabilitación (CIS), donde realiza terapias para estimular su motricidad y mejorar su calidad de vida.
Velázques recordó también que el nacimiento de Enzo no estaba previsto como un embarazo de riesgo ya que “fue una sorpresa. Todo venía bien hasta que un día empezaron las contracciones. No fue algo que se pudiera prever”. Sin embargo, reconoció que la presión alta durante la gestación “fue un factor que contribuyó al parto prematuro”.
Un nuevo desafío: el tratamiento en México
Hoy, la familia impulsa una campaña solidaria para costear un tratamiento en México que podría mejorar las conexiones neurológicas de Enzo. “Es un procedimiento que se realiza con un aparato similar a una resonancia magnética, que envía ondas electromagnéticas al cerebro para estimular las conexiones”, explicó Ana.
El tratamiento tiene un costo de 35 mil dólares, más los gastos de estadía durante los 33 días que deberán permanecer allí. Para recaudar fondos, la familia organiza rifas, ventas solidarias y distintas actividades. “Estamos muy lejos todavía, pero no bajamos los brazos. Tenemos fe en que vamos a lograrlo”, aseguró.
“No rendirse nunca”
Velázques aprovecha cada espacio para transmitir un mensaje de esperanza a otras familias: “A las mamás que están pasando por esto les digo que no se rindan. Los prematuros son fuertes, pueden salir adelante. Enzo es un gran ejemplo: tuvo una hemorragia muy grave y nos decían que era difícil que sobreviviera, pero acá está, pasito a pasito, avanzando todos los días”, afirmó.
Finalmente, resaltó el papel del personal de salud y, en especial, del equipo de neonatología al mencionar que “las enfermeras son un pilar enorme. Están ahí con vocación, con amor. Ellas son parte de la recuperación de cada bebé”.
En la Semana del Prematuro, historias como la de Enzo y Ana reafirman la importancia del acompañamiento integral, la empatía y la visibilización de las familias que, día a día, transforman la adversidad en esperanza.

