El presidente Donald Trump firmó este miércoles por la noche un paquete de financiación que permite reabrir el Gobierno federal, luego del cierre más largo en la historia de Estados Unidos. La medida se concretó horas después de que la Cámara de Representantes aprobara el acuerdo con 222 votos a favor y 209 en contra, tras una negociación entre republicanos y demócratas centristas del Senado.
El acuerdo garantiza el funcionamiento del Gobierno hasta enero y asegura fondos para el resto del año fiscal 2026. Con esta decisión, culmina un estancamiento de 43 días que había dejado sin salario a miles de empleados públicos y paralizado servicios esenciales en todo el país.
Trump presentó la medida como una victoria política frente a la oposición. “Es un mensaje claro de que nunca cederemos ante la extorsión, porque eso fue lo que intentaron hacer”, afirmó desde el Despacho Oval. Además, criticó a “los extremistas del Partido Demócrata” y aseguró que “tuvieron que hacerlo por las malas”.
En esta línea, el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, logró reunir el apoyo necesario para la aprobación del proyecto, pese a la resistencia de algunos republicanos. Johnson reconoció su sorpresa por una polémica cláusula incluida en el texto por senadores republicanos, que permite demandar al Departamento de Justicia por registros telefónicos obtenidos durante la era Biden. “Me quedé atónito, me enfadé”, admitió el legislador, aunque sostuvo que buscará una solución en la Cámara.

Trump celebra un acuerdo y el Congreso retoma la actividad
Por su parte, varios demócratas criticaron el acuerdo al considerar que no protege los subsidios de Obamacare, que expiran en diciembre. Solo seis representantes del partido votaron a favor del paquete. “Esta lucha no ha terminado. Apenas estamos comenzando”, advirtió el líder demócrata Hakeem Jeffries, quien alertó sobre el impacto que la pérdida de esos subsidios podría tener en el acceso a la salud.
En este sentido, el Senado deberá votar en las próximas semanas sobre la posible extensión de esos beneficios, aunque es poco probable que se apruebe una prórroga. Mientras tanto, republicanos y demócratas enfrentan un cronograma legislativo ajustado con múltiples plazos pendientes, entre ellos el proyecto agrícola y los créditos energéticos que caducan antes de enero.
El cierre del Gobierno dejó al Congreso prácticamente paralizado desde septiembre. Ahora, la firma del acuerdo abre un nuevo capítulo político marcado por la urgencia de resolver temas claves. Trump cerró la jornada con una promesa. “Obamacare fue un desastre. Trabajaremos en algo relacionado con la atención médica. Podemos hacerlo mucho mejor”, sostuvo desde la Casa Blanca.

