
Los Mercados de la Soberanía Alimentaria (MeSA) se afianzaron como una alternativa concreta para que los consumidores accedan a alimentos de calidad, provenientes directamente de las chacras misioneras y ofrecidos a un precio justo.
Sin intermediarios, con reglas claras y un fuerte componente comunitario, estos espacios impulsados y acompañados por el Gobierno Provincial, representan mucho más que un punto de venta: son un símbolo de construcción solidaria y resistencia ante los desafíos de una política nacional que afecta a la economía familiar y a las familias agrarias.
Aunque no están exentos del impacto de las medidas nacionales que afectan a la producción y al consumo, los MeSA logran cubrir la demanda local y sostener una clientela fidelizada. La clave está en la confianza, a través de la relación directa comprador/productor.
Dato mata relato…

Cuando pensamos en Misiones hace unas dos décadas atrás, ante la primera lluvia los colonos ya no podían sacar la producción de sus chacras, y cuando lo hacían, muy pocos tenían espacios reales de comercialización.
En la actualidad, además de una creciente y constante mejora en la conectividad vial, el Gobierno Provincial decidió generar un esquema de comercialización que beneficie de manera directa la relación entre las familias agropecuarias misioneras y los consumidores.
¿El dato? Es que no sólo se avanzó en una reconversión del Mercado Central de Misiones, sino que se implementaron los Mercados Concentradores Zonales, sumándose a Posadas localidades como Eldorado y Oberá.
A esta infraestructura se suma una red denominada Mercados de la Soberanía Alimentaria, más conocida como MeSA. El origen de esta experiencia se remonta a septiembre de 2020, en plena pandemia, cuando en San Pedro se inauguró el primer mercado. Allí participaron 17 familias productoras y cuatro emprendedores locales, dando inicio a un círculo virtuoso que unía producción, consumo y solidaridad.

Cinco años después, el mapa provincial muestra 13 mercados funcionando en Mojón Grande, Fracrán, 9 de Julio, Almafuerte, Puerto Leoni, Apóstoles, San Javier, San Vicente, Posadas, Itacaruaré, Puerto Libertad, El Alcázar y, por supuesto, San Pedro.
Un dato curioso, y a la vez muy importante, es que el 93 por ciento de quienes están al frente de los distintos puestos de ventas son mujeres, y detrás de ellas, detrás de cada producto, la historia de familias misioneras que trabajan la tierra y mujeres que lideran la comercialización.
Detrás de cada puesto, de cada producto, está la historia de familias misioneras que trabajan la tierra, que emprenden, y de mujeres que lideran la comercialización. De hecho, un dato curioso y por demás importante, es que 93 por ciento de las personas a cargo de las ventas en estos MeSA son mujeres, lo que convierte a estos mercados en un ejemplo de visibilización de la importancia del rol femenino en el ámbito rural y comunitario.
La propuesta es clara: en los MeSA sólo se comercializan productos agropecuarios primarios, elaboraciones locales y artesanías (productos elaborados, tejidos, etc.). Son espacios en los que no se puede practicar la reventa ni incorporar mercadería extra provincial, lo que garantiza identidad, pertenencia y una manera en la que el Estado provincial impulsa y cuida a las familias productoras y emprendedoras misioneras.

¿Lo más buscado? Hortalizas, mandioca, huevos y panificados son de los productos más demandados, seguidos por elaborados como panificados, dulces, conservas y tejidos.
La conclusión es evidente: los Mercados de la Soberanía Alimentaria impulsados por el Gobierno de Misiones, trascienden a un formato de ferias de alimentos, son verdaderos espacios de encuentro que fortalecen la economía familiar, impulsan la soberanía alimentaria y promueven la relación directa entre productores y consumidores. Es la definición de círculo virtuoso, y que en este complejo escenario económico nacional, se potencia como una herramienta clave para las familias misioneras.
(*) Periodista. Jefe de Informativo de LT17 Radio Provincia de Misiones.

