La publicación de los balances del tercer trimestre de los principales bancos del país, marca el inicio de una semana determinante para el sistema financiero argentino. Este martes presentan sus resultados BBVA Argentina, Grupo Financiero Galicia y Grupo Supervielle, mientras que Banco Macro completará el panorama el miércoles. Las expectativas del consenso de mercado se mantienen lejos del optimismo, ya que anticipan números débiles que reflejarán con claridad las tensiones que atravesó el sector en los últimos meses.
El primero en reportar fue Grupo Financiero Galicia (GGAL), que confirmó las proyecciones negativas con una pérdida trimestral de $87.710 millones. Si bien el acumulado de los primeros nueve meses del año se mantiene positivo en $259.223 millones, los indicadores de rentabilidad del trimestre mostraron un deterioro evidente, con un ROE de –4,7% y un ROA de –0,8%.

Las causas del deterioro en el mercado
Según detalló la entidad, los resultados negativos respondieron a tres factores principales: cambios regulatorios con mayores exigencias de encajes, una suba en el costo de fondeo y los gastos netos por la integración del HSBC, que ascendieron a $105.343 millones. Este escenario se replicó en todo el sistema durante el período electoral, donde la volatilidad de tasas y la contracción del crédito comprimieron los márgenes financieros.
El Banco Central confirmó recientemente este panorama del mercado en un informe donde señaló que las entidades financieras privadas registraron rentabilidad negativa en el trimestre. A esto se suma un incremento en la morosidad, que alcanzó el 4,2% en septiembre; aunque la irregularidad crediticia avanza desde febrero, las autoridades aseguran que la estabilidad del sistema no está en riesgo, aunque obliga a los bancos a operar con mayor cautela.
Los factores macroeconómicos, como los mayores requisitos de encaje, restringieron la liquidez disponible y frenaron el dinamismo que el sector mantuvo hasta septiembre. Como consecuencia de este viraje en el ciclo financiero, las tasas de interés continúan en niveles elevados, a pesar de que las entidades aseguran que la demanda por créditos sigue vigente.

Impacto en las cotizaciones
La fragilidad de los balances tiene su correlato directo en el precio de las acciones, que exhiben caídas significativas en dólares en lo que va del año. Grupo Supervielle lidera las pérdidas con un retroceso de hasta el 36%, seguido por BBVA Argentina con un 26%, Grupo Financiero Galicia con un 24,6% y Grupo Macro con una baja del 23%.
Aunque el resultado de las elecciones generó cierta recomposición en los precios, dicha mejora no fue suficiente para compensar el terreno perdido durante los meses previos. La incertidumbre actual se centra en el potencial de estos papeles de cara al cuarto trimestre y principios de 2026, lo que abrió un debate entre los inversores sobre la conveniencia de posicionarse en estos activos.
La visión de los analistas del mercado
Desde Delphos Investment mantienen una postura optimista y argumentan que el potencial del sector reside en las condiciones poselectorales y no en el pasado reciente. Consideran que la normalización macroeconómica y la recomposición de expectativas permitirán una expansión del crédito, lo que sugiere que las valuaciones actuales no reflejan plenamente el potencial de crecimiento a mediano y largo plazo.

Por su parte, un informe de Goldman Sachs revela una postura mixta entre los inversores internacionales. Mientras algunos siguen siendo alcistas con una proyección de retorno a niveles de ROE del 20%, otros prefieren esperar mayor claridad ante los elevados riesgos macroeconómicos. El banco de inversión proyectó pérdidas netas para Galicia y rentabilidades de un dígito para BBVA y Macro.
Muchos inversores que se perdieron el rally previo prefieren aguardar al avance de las reformas y la evolución del escenario económico antes de tomar posiciones. La gestión de los riesgos de liquidez y la calidad de los activos siguen siendo puntos críticos que el mercado monitorea de cerca antes de validar un cambio de tendencia definitivo.
El potencial a largo plazo
Pese a la coyuntura, existe un consenso claro sobre el enorme potencial del sector bancario argentino, que se basa en que el crédito representa apenas el 12% del PBI. Esta baja penetración financiera sugiere un margen de expansión considerable si se logra estabilizar la macroeconomía y mejorar las condiciones estructurales del negocio.
La verdadera incógnita que domina el mercado es si los inversores estarán dispuestos a asumir el riesgo a estos precios. La apuesta depende de la confianza en una mejora macroeconómica futura que permita a los bancos recuperar su rentabilidad y devolverle el atractivo a un sector que hoy muestra sus números más difíciles.
Con información de Ámbito

