Los recortes aplicados por el Gobierno nacional y la falta de implementación de la Ley de Financiamiento Universitario mantienen en tensión a todo el sistema de educación superior. La crisis impacta de lleno en las universidades públicas del país, entre ellas la Universidad Nacional de Misiones (UNaM), donde la situación salarial y presupuestaria amenaza el normal funcionamiento académico.
Dardo Martí, decano de la Facultad de Ciencias Exactas, Químicas y Naturales de la UNaM, fue contundente en diálogo con LT17 Radio Provincia de Misiones: “El problema es grave. Los sueldos están entre un 50 y 60 por ciento debajo del resto, y los docentes renuncian”, advirtió, al describir un panorama que se agrava día a día.
Un sistema en tensión y sin previsibilidad
Martí explicó que los trabajadores se encuentran en una situación crítica, con salarios fuertemente depreciados y sin respuestas oficiales. A esto se suma la falta de discusión del Presupuesto 2026 y la demora del Ejecutivo nacional en poner en marcha la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada con fuerte impulso de los legisladores misioneros del Frente Renovador Neo.

“Ya no hay dónde recortar”, afirmó el decano, al señalar que las universidades deben recurrir cada vez más a recursos propios provenientes de convenios con empresas o servicios tecnológicos especializados. Fondos que anteriormente se destinaban a becas, mejoras edilicias o investigación, hoy se utilizan para cubrir gastos básicos como energía, limpieza o insumos esenciales.
“Estamos en un estado crítico, no podemos asegurar nada. Para febrero del año que viene falta una eternidad. La Argentina es día a día”, remarcó al referirse a la incertidumbre sobre el inicio del ciclo académico 2026.
Renuncias de docentes y riesgo para la educación
Uno de los problemas más preocupantes es la creciente renuncia de profesores, especialmente en áreas sensibles como las ciencias de la salud: “La renuncia de educadores es cada vez más importante. Tenemos docentes seniors que se desempeñaban en carreras del área de Salud y que renunciaron porque no les resulta rentable continuar trabajando en la universidad”, explicó Martí.
Los profesionales altamente capacitados encuentran mejores ingresos en el sector privado o en el sistema público de salud, lo que deja a las universidades con menos personal y sin posibilidad de reemplazo inmediato.

El decano enfatizó que la formación de un docente universitario lleva entre 10 y 12 años: “No es que la semana que viene, con dinero, vamos a conseguir a alguien con la capacidad y la formación de los que se fueron. Ser docente universitario es un proceso largo”.
Además, recordó que los docentes universitarios no pueden reducir su carga horaria y que las condiciones laborales se han vuelto cada vez más precarias, afectando directamente la calidad educativa.
Misiones, en alerta ante la discusión del Presupuesto 2026
La crisis nacional repercute de lleno en Misiones. Tanto la UNaM como la Universidad Nacional del Alto Uruguay (UNAU) dependen casi exclusivamente del financiamiento nacional. Sin embargo, todavía no existe claridad respecto del monto que recibirán en el próximo presupuesto.
“Una vez que se empiece a discutir el presupuesto en el recinto, tendremos una idea de cuánto de esos números le tocará a Misiones y a sus universidades”, indicó Martí. No obstante, advirtió que las instituciones ya operan con recursos mínimos y que el margen de maniobra es prácticamente nulo.

La recomposición salarial y la garantía de un presupuesto adecuado se mantienen como las principales exigencias del sector universitario. Ante la falta de avances, Martí anticipó que podrían intensificarse las medidas de fuerza en los próximos meses.
El panorama general revela un escenario de profunda incertidumbre para las universidades nacionales, especialmente para aquellas ubicadas en provincias con menor estructura económica. “El sistema está en un estado crítico”, concluyó el decano, lo que deja en evidencia que la sostenibilidad de la educación superior pública en Argentina depende de decisiones urgentes que aún no llegan.

