La crisis económica que se da a nivel nacional se refleja también en los hogares misioneros, que cada vez más recurren a préstamos personales para sostener la vida cotidiana. Las familias enfrentan un endeudamiento récord, mientras los salarios mínimos no logran cubrir las necesidades básicas. José María Allamprese, responsable de Virú Créditos y Servicios, una comercializadora de préstamos presente en Posadas y varias localidades. En declaraciones a Canal12misiones.com explicó la situación de quienes solicitan préstamos:
“Si bien trabajamos por descuento de recibos de sueldo —lo que hace que la morosidad no se refleje tanto— en el caso de pagos voluntarios y otros débitos, sí se nota un incremento en la morosidad de los clientes. Esto se debe a que la gente prioriza pagar luz, agua y comida; los préstamos quedan relegados”.
Según Allamprese, en los últimos seis meses la morosidad de este tipo de créditos alcanzó un promedio del 40%, frente a niveles mucho menores el año pasado.

“Hoy el crédito funciona como un salvataje”
Sobre los préstamos otorgados, explicó que la mayoría son de destino libre, generalmente orientados a emergencias o gastos particulares: “Hoy el crédito funciona como un salvataje. La gente lo usa para armonizar la economía familiar y cubrir gastos extra, porque los salarios no alcanzan”, afirmó.
Los montos que se manejan varían ampliamente según el cliente: van desde 100.000 pesos hasta varios millones, dependiendo de ingresos y necesidades específicas. “No hay créditos menores a 100.000 pesos; muchos clientes recurren a montos de 1 a 5 millones para cubrir situaciones urgentes”, señaló.

El responsable de la entidad remarcó además que las tasas de interés bajaron en las últimas semanas, lo que genera cierto alivio: “Veo un futuro alentador. Las entidades ya realizaron bajas de hasta 20 o 30 puntos. Esto podría ayudar a reactivar el consumo y mejorar la economía familiar”, consideró.
Las cifras del INDEC sobre cómo la gente llega a fin de mes
Los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) y testimonios locales confirman la misma tendencia: el consumo básico retrocede y los hogares con niños enfrentan mayores restricciones.
La encuesta realizada por el programa Que vuelvan los 90 en Posadas reveló que 37% de los hogares utiliza ahorros, 16% solicita préstamos a familiares o amigos, y 14% toma créditos financieros para llegar a fin de mes. “A partir del día 15 o 20 del mes, las compras se hacen con tarjeta. Es muy malo comprar comida con tarjeta, pero pasa”, alertó Carlos Argüello, periodista de Canal Doce.

A lo que advirtió: “Los supermercados no paran de subir y los sueldos no acompañan. No alcanza. La gente compra menos leche, verduras y carne. Cada vez más familias dependen de tarjetas y préstamos para cubrir alimentos básicos”.
En este contexto, especialistas y comerciantes implican que la economía no funciona para la gente, con salarios que quedan rezagados frente a precios que vuelven a acelerarse desde mayo de 2025. La dependencia de los créditos y la morosidad creciente reflejan la urgencia de políticas que alivien a los hogares misioneros y permitan recuperar el poder adquisitivo perdido.

