La situación económica continúa deteriorándose en los hogares argentinos, donde cada vez más familias reconocen que les resulta difícil llegar a fin de mes. Las medidas impulsadas por el Gobierno nacional, entre ellas ajustes tarifarios, aumentos de servicios y la pérdida del poder adquisitivo, profundizaron el impacto en los ingresos, que no logran acompañar la escalada de precios.
En este contexto de marcado ajuste nacional, los adultos mayores son los que más sienten el impacto de los precios. “Nos estamos privando de muchas cosas, simplemente lo que alcanza para comer”, reflexionó una vecina en diálogo con Canal Doce.

En distintos sectores sociales se repite el mismo escenario, reducción del consumo, endeudamiento para cubrir gastos básicos y una reorganización forzada de las prioridades del hogar. Alimentos, medicamentos y tarifas ocupan hoy la mayor parte del presupuesto mensual, mientras que actividades recreativas, compras no esenciales y ahorros quedaron relegados.
“La situación es delicada, es difícil y lo sentimos principalmente en lo comestible, el colectivo y los medicamentos. Son muchos gastos que no se llegan a cubrir”, comentó una persona jubilada.
En tanto que, comerciantes también advierten una caída en las ventas, con un panorama aún incierto y sin señales de recuperación inmediata.

