El número de víctimas fatales por el atentado antisemita ocurrido en Bondi Beach, en la ciudad de Sídney (Australia), se elevó a 16 personas, entre ellas un niño, según informó la Policía del estado de Nueva Gales del Sur. La confirmación fue realizada por el ministro estatal Ryan Park, quien precisó que la investigación continúa en desarrollo.
Por el momento, las autoridades señalaron que no está claro si la cifra actualizada de fallecidos incluye a alguno de los atacantes. La policía había informado previamente que uno de los presuntos agresores murió y que otro permanece en estado crítico.
Además, al menos cuarenta personas fueron trasladadas a distintos hospitales, entre ellas dos agentes policiales. Park advirtió que la investigación “apenas comienza” y que no se descarta ninguna hipótesis, incluida la posible participación de un tercer sospechoso.
Desconcierto en Australia
El jefe de Gobierno de Nueva Gales del Sur, Christopher Minns, calificó el ataque como “un acto cobarde y aterrador de violencia” y aseguró que “el objetivo fue la comunidad judía”. En ese sentido, remarcó que el atentado ocurrió en el primer día de Janucá, una de las festividades más importantes del calendario judío.
“Lo que debía ser una noche de paz y celebración quedó destruido por un ataque malvado y horrendo”, expresó Minns durante una comparecencia pública.
Imágenes difundidas en redes sociales muestran escenas de pánico en la playa, una de las más concurridas y turísticas de Sídney. En los videos se observa a personas, a al menos dos atacantes vestidos de negro y a varias víctimas tendidas en el suelo mientras.

Ante la gravedad de la situación, la Policía de Nueva Gales del Sur solicitó a la población evitar la zona y pidió a quienes se encontraban en el lugar que buscaran refugio, mientras se desplegaban fuerzas de seguridad y servicios de emergencia para controlar el área y evaluar los daños.
El primer ministro de Australia, Anthony Albanese, se pronunció poco después de conocerse el ataque y calificó las escenas registradas en Bondi como “angustiosas”, a través de un mensaje publicado en redes sociales.
Un golpe antisemita
En el plano internacional, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, vinculó el ataque en Sídney con el llamamiento del Gobierno australiano a favor de la creación de un Estado palestino. En un comunicado difundido este domingo, Netanyahu sostuvo que esa postura “promueve y fomenta el antisemitismo” y recordó que en agosto había advertido sobre esa situación al propio Albanese.

Según el mandatario israelí, el apoyo australiano a la solución de dos Estados “envalentona a quienes amenazan a los judíos australianos” y, desde su perspectiva, contribuyó al ataque ocurrido durante la celebración de Janucá. Netanyahu se refirió al atentado cuando el balance oficial informaba 12 fallecidos y 29 heridos.
Mientras tanto, la investigación continúa abierta y las autoridades australianas mantienen un fuerte operativo de seguridad en la zona, en medio de la conmoción provocada por uno de los ataques más graves registrados en el país en los últimos años.

