Con el cierre del año, comenzaron a circular las listas que resumen lo más destacado de la producción cultural reciente. En ese marco, The New Yorker publicó su selección de los mejores libros de 2025, a los que definió como los “más cautivadores, brillantes, provocadores y comentados del año”. La lista combinó ficción, no ficción y poesía, con autores de fuerte proyección internacional y una presencia argentina que volvió a confirmar la vitalidad de la literatura nacional.
El primer lugar lo ocupó A Marriage at Sea, de Sophie Elmhirst, una obra que encabezó el ranking por su potencia narrativa y su capacidad para explorar vínculos humanos en situaciones extremas. Junto a ese título aparecieron Audition, de Katie Kitamura; el libro de no ficción A Truce That Is Not Peace, de Miriam Toews; y el poemario Bread of Angels, de Patti Smith, que amplió el registro estético de la selección.
Samantha Schewblin, la escritora del momento
Sin embargo, uno de los datos más celebrados fue la inclusión de dos obras argentinas. La primera corresponde a El buen mal, de Samanta Schweblin, una autora que consolidó su lugar entre las narradoras más influyentes de la actualidad. Materiales de prensa destacaron: “En cada uno de los relatos de El buen mal, Samanta Schweblin nos abduce a otra dimensión, donde quedamos en contacto íntimo con sus personajes. Encandilados por el fulgor de la inminente tragedia, vulnerables y profundamente humanos, advierten cuánto podría transformarlos la irrupción de lo inesperado. A algunos los dejará de pie frente al dolor, a otros dialogando con la culpa y a todos atravesados por la incertidumbre. ¿Importa saber qué es verdad? Se trata, de principio a fin, de ser partícipes de un fenomenal artificio literario”.

Además, la crítica sumó otra definición que reforzó el lugar de la escritora en el panorama contemporáneo: “Con inédita perspicacia, Schweblin intuye el punto de quiebre de una voluntad, la intensidad premonitoria de un temblor y la lejanía que impone la ternura. Conoce la mejor de las infinitas posibilidades de una historia y el modo de encajar las piezas de una trama para dar con un gran relato que se hunda y proyecte, oscurezca e ilumine el día a día de la época y el alma de quienes la habitan. En su literatura, premiada internacionalmente, los filos entre realidad y ensueño deslumbran como los de un cuchillo”.
Mafalda, una lectura atemporal
El segundo título argentino incluido fue Mafalda, de Quino, en su edición traducida al inglés por Frank Wynne. Esta versión permitió que la historieta emblemática alcanzara una nueva audiencia y reforzara su vigencia cultural fuera del país. La mirada crítica, el humor y la sensibilidad social de Mafalda volvieron a resonar con fuerza en el circuito editorial internacional.

Así, la lista de The New Yorker no solo celebró la diversidad de estilos y géneros de 2025, sino que también confirmó el peso de la literatura argentina en el mapa global, con obras capaces de dialogar de igual a igual con las grandes producciones del mundo.

