La Confederación Intercooperativa Agropecuaria presentó su informe mensual sobre poder de compra de productos agropecuarios clave en Argentina. En esta edición, el análisis incorporó por primera vez a la yerba mate. El relevamiento evaluó la relación entre precios y costos de siete producciones. La lista incluyó soja, maíz, trigo, ternero, novillito, leche y yerba mate.
En la comparación interanual entre 2024 y 2025, la yerba mate mostró una mejora relativa. Según CONINAGRO, el poder de compra avanzó en promedio más del 20% frente a la mayoría de los costos. Sin embargo, el panorama cambió al ampliar el período de análisis. Al considerar el promedio de los últimos cinco años, la yerba mate registró un deterioro acumulado cercano al 40%.
Ese retroceso reflejó una pérdida estructural de competitividad para el sector. El informe detalló impactos concretos sobre distintos componentes de costos. En materia salarial, durante ese período se necesitaron en promedio 1,6 toneladas de hoja verde para pagar el salario de un trabajador. Ese indicador implicó una caída del poder de compra del 43%.
Los otros costos que sostienen el sector de la yerba mate
En el rubro transporte, la relación histórica mostró una pérdida del 34%. A su vez, frente al costo de fertilizantes, la caída alcanzó el 36%. Desde CONINAGRO explicaron que este deterioro respondió en gran parte a la crisis que atravesó el sector durante los últimos dos años. Las condiciones productivas y comerciales profundizaron los desequilibrios.
En 2024, una cosecha récord cercana al millón de toneladas de hoja verde generó un escenario de sobre stock en los secaderos. Esa situación se agravó por la desregulación del esquema de fijación de precios.
Durante 2025, los productores percibieron en promedio entre $250 y $280 por kilo de hoja verde. En casos puntuales, los valores se acercaron a los $300/kg.
Además, el sector enfrentó modalidades de pago diferidas. Muchos productores cobraron mediante cheques a 30, 60 y hasta 120 días. Estos valores quedaron muy por debajo de la última actualización de costos del INYM. En octubre, el organismo estimó un costo de $424 por kilo.
El desfasaje entre precios percibidos y estructura de costos profundizó las dificultades. Según el informe, esa brecha explicó buena parte de la pérdida del poder de compra. El diagnóstico de CONINAGRO expuso así un escenario complejo. La leve recuperación reciente no alcanzó para revertir una tendencia negativa de largo plazo.

