El Mercado Central cierra el año con cifras récord de actividad. En la provincia, durante el último mes, gracias al crecimiento sostenido del comercio y al mayor ingreso diario de operadores, se fortaleció la cadena agroalimentaria y el abastecimiento local.
De lunes a sábados, entre las 3 y las 10 de la mañana, el predio registró más de 1.600 ingresos diarios. El dato refleja el dinamismo alcanzado en un espacio clave para la economía regional. Además, marcó un salto en la circulación comercial.
Ese flujo se tradujo en la comercialización de toneladas de frutas, verduras y hortalizas. El movimiento generó ingresos directos para productores misioneros y operadores. Así, el mercado reforzó su función como nexo entre la producción local y la demanda.
Durante el año, el crecimiento llegó acompañado por mejoras en el funcionamiento general. Hubo más seguridad en el predio. También reglas claras y trabajo articulado entre el sector público y privado. Estos factores permitieron duplicar los ingresos comerciales.
En un contexto económico desafiante, el Mercado Central cerró el año con un balance positivo. Orden, previsibilidad y mejores condiciones de trabajo marcaron la gestión. De este modo, el espacio proyecta un nuevo año con más oportunidades y desarrollo para la comunidad productiva.

