Un turista argentino fue agredido por varios vendedores ambulantes en un balneario de la ciudad costera de Camboriú, al sur de Brasil. La pelea comenzó luego de una discusión por el precio de un choclo. El turista argentino estaba vacacionando con su familia en el estado de Santa Catalina, al sur de Brasil. Fue golpeado por tres vendedores de choclos.
Las imágenes se viralizaron rápidamente en las redes sociales. Así, se observa como una mujer y dos hombres, uno de ellos con un palo y vestidos con una remera naranja del puesto de venta, golpean al hombre que intenta defenderse con sus brazos.
El turista logró esquivar dos trompadas de uno de sus agresores y lanzó un golpe al aire. Fue en ese momento que llegó corriendo otro vendedor, con una remera amarilla y también con un palo en la mano. Por la espalda le tiró una patada voladora al turista, quien cayó. Según indicó el sitio Jornal Razão, la discusión comenzó cuando el argentino abonó 150 reales (unos 39.500 pesos argentinos) cuando en realidad el costo era de30 reales.
Cuando fue a reclamar al puesto que atendía una familia, la discusión fue creciendo. Según declaró la hija de la dueña del local, el turista argentino fue quien la acusó de robo por haberle cobrado esa cifra. La joven explicó que quienes aparecen en escena son su padrastro, un sobrino y un empleado. Hasta el momento no se informó si el turista argentino, del que no trascendió su identidad, radicó la denuncia en la Policía.

Un hombre fue detenido tras apuñalar a tres personas en la playa de Camboriú
En otro episodio de extrema violencia, un hombre apuñaló a tres personas en la Praia Central de Balneário Camboriú, Santa Catarina, la tarde del jueves (1). El sospechoso fue perseguido por vecinos y detenido por la Guardia Municipal, quien lo trasladó a la comisaría. La información proviene del portal NSC Total.
Según el relato de una de las víctimas, el ataque supuestamente comenzó cuando el agresor arrojó arena a una familia. Cuando le pidieron que se detuviera, dos hombres de la misma familia fueron atacados con un cuchillo. El sospechoso luego huyó e hirió a una tercera persona, esta vez un empleado de un quiosco.

