La petroquímica Sealed Air confirmó el despido de 65 empleados, luego de que inicialmente se anunciaran 97 desvinculaciones. De los afectados, 45 empleados, en su mayoría próximos a la jubilación, aceptaron retiros voluntarios como parte de un acuerdo para reasignar personal y mantener la producción.
Fuentes gremiales denunciaron que la firma, cuya planta está en Quilmes, envió 65 telegramas de despido el 30 de diciembre. Los trabajadores paralizaron la planta y protestan en la puerta.
En diálogo con Radio 750, el delegado general de la comisión interna de la empresa, Alfredo Piscopo, señaló que los trabajadores están “en negociación hace dos meses” por estos despidos.
“Veníamos de una situación de una planta que no estaba trabajando bien en la que trabajaban 25 personas, pero las otras tres plantas -que son aproximadamente el 80% de lo que es la planta de Quilmes- estaban trabajando hasta con horas extras, entonces creíamos que esas 25 personas podían ser absorbidas tranquilamente, sobre todo porque tenemos personas de 62, 63 años”, aseguró.
“Pero el 3 de noviembre nos desayunamos que la empresa nos llama y, por reestructuración, van a echar a 97 compañeros”, agregó.

Según el delegado, la negociación “venía bien hasta que el 29 de diciembre. En una audiencia en el Ministerio nos quisieron hacer llegar un escrito sobre flexibilización laboral que no habíamos hablado. Cuando dijimos que no íbamos a firmar eso, la empresa cortó la negociación y echó a 65 compañeros”.
La compleja situación de los trabajadores se enmarca en un grave contexto que atraviesan diversas actividades productivas por las políticas impulsadas desde el Gobierno nacional.

