La Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU) advirtió sobre la grave situación salarial que atraviesa el sector, al señalar que los ingresos actuales se ubican entre los más bajos desde el retorno de la democracia. Según denunció su secretaria general, Clara Chevalier, muchos docentes perciben salarios que no superan los $500.000 mensuales, una cifra insuficiente para cubrir necesidades básicas.
La dirigente sindical remarcó que los sueldos no alcanzan para afrontar gastos esenciales como el alquiler o la alimentación, lo que evidencia una fuerte pérdida del poder adquisitivo. En ese marco, sostuvo que el problema excede lo coyuntural y refleja un deterioro estructural del sistema universitario.
Chevalier alertó además sobre una ruptura del consenso histórico que consideraba a la educación pública como una política de Estado. “Estamos frente a un quiebre en la idea de que un país debe invertir en educación para garantizar su desarrollo”, afirmó.
En ese sentido, cuestionó el argumento oficial de la falta de recursos y señaló que, bajo la consigna de que “plata no hay”, se recortan funciones esenciales del Estado. “Hay docentes universitarios que hoy no pueden cubrir ni el alquiler ni la comida”, advirtió.
La titular de CONADU sostuvo que la situación responde a una decisión política y denunció un clima de confrontación con el sistema universitario y científico. Según expresó, existe un “ensañamiento” que no es solo económico, sino también ideológico.
Desde el sector advierten que el deterioro salarial no solo afecta a los trabajadores, sino que pone en riesgo la continuidad de la docencia, la investigación y la formación de profesionales, pilares centrales de la universidad pública argentina.

