La multinacional Lamb Weston, reconocida a nivel global como una gigante en la producción de papas fritas congeladas, anunció oficialmente el cierre de su planta en la localidad bonaerense de Munro. Esta decisión de la empresa, en un contexto económico nacional complejo, derivó en el despido de cien trabajadores que se desempeñaban en las instalaciones del partido de Vicente López.
La noticia generó un fuerte impacto en el sector industrial local, particularmente porque ocurre en un contexto de expansión para la compañía en otras regiones. Mientras un centenar de familias quedó sin su fuente laboral, la firma inauguró recientemente una infraestructura en el Parque Industrial de Mar del Plata, con una inversión inicial de 320 millones de dólares.

Según informaron fuentes oficiales de la compañía, la intención que motiva el cierre en Munro es centralizar su operación regional en la flamante planta marplatense. “Lamb Weston cerrará la planta de Munro, Argentina, y consolidará la producción para América Latina en su moderna planta de Mar del Plata”, detalló un comunicado emitido por la empresa. Esta medida, responde a una búsqueda de eficiencia operativa y reducción de personal para lograr una mejora en la rentabilidad dentro de su red global.

La decisión de centralizar las operaciones no resulta casual, dado que casi la totalidad de la producción de la nueva planta, un 90 por ciento, tiene como destino exclusivo la exportación. Sin embargo, este traslado de producción no incluye la reubicación del personal desvinculado este jueves en la planta que cerró sus puertas.
Qué pasará con los empleados despedidos por la multinacional
Respecto a la situación laboral de los trabajadores afectados, la compañía se comprometió públicamente a cumplir con todas las normativas vigentes. Aproximadamente cien empleados recibirán los correspondientes paquetes de indemnización, ajustados a los requisitos y regulaciones locales que establece la ley argentina, según la firma.

