La temporada de verano en el sur del país se volvió crítica. En las últimas horas, la Ruta Nacional 40 quedó interrumpida en Chubut por el avance de las llamas y la escasa visibilidad generada por el humo.
Desde las 8, Vialidad Nacional informó que se reanudó la circulación entre El Hoyo y Epuyén, aunque pidió a los automovilistas conducir con “máxima precaución”. En este sentido, el fiscal general de Chubut, Carlos Díaz Mayer, ratificó que el incendio que arrasó unas dos mil hectáreas fue provocado de manera intencional.
Descartó la intervención de grupos radicalizados y explicó que la clandestinidad del delito complica la investigación. “Nadie va a avisar que va a prender fuego”, sostuvo, y recordó que en casos anteriores solo se imputó a sospechosos sorprendidos en flagrancia.
El fuego se inició en un sector de playa con visitantes y residentes. “Se prendió fuego casi la totalidad de todos estos bosques, que son casi de imposible regeneración”, lamentó el fiscal.
El operativo desplegado incluye bomberos, brigadistas, Parques Nacionales, Gendarmería y Policía. Además, un Boeing 737 Fireliner con capacidad de quince mil litros de agua se sumó a los trabajos.
El fuego cruzó la ruta y avanzó hacia el este, afectando el bosque de Coihue y llegando a Maitén. Unas tres mil personas fueron evacuadas y la Comarca Andina permanece bajo alerta permanente.
El jefe de operaciones del SPLIF, Ariel Ruiz, advirtió sobre las dificultades. “Cuando el fuego es muy grande no hay recursos que alcancen”, señaló en diálogo con TN. Ruiz explicó que la sequía y la falta de nieve en la cordillera transformaron el terreno en “un combustible explosivo”. El fuego trepó la montaña y alcanzó el pinar, una planta muy resinosa.






