La preparación del suelo es una etapa clave para garantizar cultivos sanos y productivos en la horticultura intensiva. En San Vicente, técnicos del Centro de Producción Hortícola ya trabajan en el inicio de un nuevo ciclo, aplicando prácticas fundamentales para reducir enfermedades y mejorar la calidad del suelo.
Así lo explicó Javier Selzler, técnico del Centro de Producción Hortícola de San Vicente, durante una entrevista realizada para Canal Doce, en el marco del ciclo Agro Tech. Según detalló, actualmente se está desarrollando el denominado vacío sanitario, un proceso que implica interrumpir la producción para eliminar la carga de patógenos acumulada tras el ciclo anterior.
“El suelo va reteniendo hongos y bacterias propios de cada campaña, por eso es necesario cortar el cultivo y dejar sin alimento a esos patógenos”, explicó Selzler. Para ello, se cierran los módulos productivos y se avanza con una roturación profunda del suelo mediante subsolador, con varias pasadas de tractor.
En esta etapa también se aplican enmiendas esenciales para recuperar la fertilidad del suelo. Entre ellas, el uso de calcario dolomita —que requiere unos 60 días para actuar— y la incorporación de materia orgánica, como la cama de pollo, que mejora la estructura y disponibilidad de nutrientes.
Estas tareas son previas al proceso de solarización y apuntan a llegar en óptimas condiciones al inicio del nuevo ciclo productivo, previsto para mediados de febrero, cuando se implementará un sistema de mulching, riego por goteo y manejo automatizado del agua.
Selzler remarcó que el vacío sanitario es especialmente importante en esquemas de policultivo, donde las enfermedades pueden trasladarse de una especie a otra si no se interrumpe el ciclo. “Es algo fundamental para bajar la carga de enfermedades y arrancar una producción más sana”, concluyó.

