El Hospital Madariaga potencia la formación médica continua y el análisis de casos complejos a través de sus actividades académicas. En este marco, el Servicio de Dermatología llevó a cabo un nuevo Ateneo Dermatológico dedicado al abordaje integral de la dermatitis atópica. Esta patología es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que afecta significativamente la calidad de vida de los pacientes. Su naturaleza plantea constantes desafíos diagnósticos y terapéuticos en la práctica clínica diaria, lo que motiva estos espacios de intercambio profesional.
La jornada estuvo orientada específicamente a la actualización de tratamientos y al análisis de casos de difícil resolución. El evento permitió el intercambio entre residentes y especialistas, consolidando al ateneo como un pilar fundamental para la actualización del equipo de salud.
A través de la discusión interdisciplinaria, se buscó no solo reforzar la actualización científica, sino también promover un abordaje más integral de las patologías crónicas. El objetivo final es optimizar los resultados clínicos y mejorar el bienestar de quienes conviven con esta enfermedad.
Dermatitis atópica: innovación en terapias sistémicas
Durante el encuentro, la exposición principal estuvo a cargo de la Dra. Luciana Fonseca, residente del Servicio de Dermatología. La profesional realizó un repaso integral de la enfermedad, describiendo sus síntomas más característicos y las opciones terapéuticas vigentes.
“Hoy nos tocó dar una clase sobre la dermatitis atópica, que es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel, que produce síntomas como prurito y resequedad de la piel”, explicó la Dra. Fonseca durante su intervención en el ateneo.
En su presentación, la profesional destacó la evolución de las herramientas médicas disponibles. Se hizo un recorrido que abarcó desde las terapias tópicas tradicionales hasta las nuevas terapias sistémicas, con énfasis en los avances farmacológicos más recientes para casos severos.
“Repasamos las diversas terapias de tratamiento, ya sean terapias tópicas y también las nuevas terapias sistémicas, en este caso los biológicos Antijak”, señaló la especialista sobre las innovaciones discutidas en la sesión académica.

El desafío del diagnóstico diferencial
Por su parte, la Dra. Julieta Molina aportó la visión práctica mediante el análisis de un caso clínico complejo. Se trató de un paciente con un prurito de larga evolución que presentaba la particularidad de no responder a los tratamientos convencionales.
“El ateneo se llevó a cabo planteando diferentes tratamientos, ya que el paciente presenta un prurito de larga data que no respondía a los tratamientos habituales”, detalló la Dra. Molina sobre la complejidad del cuadro analizado.
Durante la discusión grupal, se abordó la importancia de revisar los diagnósticos diferenciales en pacientes con múltiples estudios previos. Esto es vital para asegurar que el abordaje sea el correcto y no se omitan otras patologías con sintomatología similar.

“Se planteó también la posibilidad de otros diagnósticos diferenciales, ya que el mismo presentaba múltiples biopsias, dentro de las cuales el diagnóstico siempre fue dermatitis atópica”, explicó la profesional sobre el proceso de revisión crítica.
Consenso para un tratamiento oportuno
Ambas profesionales coincidieron en destacar el valor del ateneo como un ámbito fundamental para el intercambio de miradas clínicas. Este espacio permite la revisión crítica de diagnósticos previos y la toma de decisiones terapéuticas de manera oportuna.
“Este espacio nos brinda la posibilidad de poder discutir pacientes con otros colegas, para así poder llegar a un diagnóstico y un tratamiento oportuno”, remarcó la Dra. Molina, subrayando la importancia de la colaboración profesional.

En conclusión, el Ateneo de Dermatología no solo refuerza la actualización del equipo médico, sino que humaniza el abordaje dermatológico. La incorporación de nuevas terapias y el debate interdisciplinario permiten ofrecer una atención personalizada y de vanguardia.

