Marcelo Gallardo define los últimos detalles de la formación de River Plate para el partido del próximo sábado frente a Tigre. Con un arranque positivo en el Torneo Apertura, el entrenador planea sostener la base del equipo pero introduce dos retoques importantes, uno forzado por una lesión y otro de carácter táctico.
La modificación obligada es la salida de Sebastián Driussi, quien sufrió un desgarro en el empate ante Rosario Central. El delantero estará fuera de las canchas al menos entre quince y veinte días, lo que abre un espacio en la ofensiva del equipo.

En ese escenario, Maximiliano Salas corre con ventaja para reemplazarlo, por encima de Ian Subiabre. Gallardo viene utilizando al ex Racing como referencia de área, una posición que no es su natural, pero su perfil más centralizado lo perfila para acompañar a Facundo Colidio desde el arranque del partido.

El otro cambio que asoma es en la defensa, con el regreso de Matías Viña. El lateral izquierdo ya está disponible tras cumplir la suspensión por su expulsión ante Gimnasia y todo indica que recuperará la titularidad para disputar su tercer partido oficial con la camiseta millonaria.
El principal candidato a dejar el once inicial es Paulo Díaz, a pesar de su correcto regreso en el Gigante de Arroyito, actuación que incluso mereció elogios del propio Gallardo. La idea del cuerpo técnico sería que Viña ocupe el lateral izquierdo y que Lautaro Rivero vuelva a desempeñarse como zaguero central.

La situación de Marcos Acuña es similar, ya que aunque sumó minutos ante Central, el equipo técnico pretende manejarlo con cautela para evitar una recaída. Por otro lado, Franco Armani evoluciona bien de su lesión, pero Gallardo no quiere apurar su regreso menos ante el gran rendimiento de Santiago Beltrán, por lo que el capitán apunta a reaparecer ante Argentinos Juniors.

