El Centro Provincial de Prevención de Adicciones inició el 2026 con nuevas expectativas y objetivos. La propuesta, impulsada por el Estado misionero, busca prevenir consumos problemáticos y, al mismo tiempo, generar oportunidades concretas de formación y trabajo. Las acciones se desarrollan en Misiones a través de convenios con distintos organismos, como el Ministerio de Educación.
El secretario de Estado de Prevención de Adicciones, Roberto Padilla, destacó que el abordaje va más allá del acompañamiento terapéutico. “No es solamente para las personas que transitan algún consumo problemático, sino también para las posibilidades que se brindan a través de distintos convenios de trabajo”, explicó.

En ese marco, los cursos de oficio ocupan un rol central. Las capacitaciones llegan mediante el Centro de Formación Profesional Itinerante y las escuelas de adultos. Además, se adaptan a la demanda laboral y a los intereses de quienes participan.
Entre las propuestas más elegidas aparecen panificados, gastronomía y barbería. “Son los cursos que más consultas tienen, sobre todo por la rápida salida laboral”, señaló Padilla. La posibilidad de generar ingresos en poco tiempo se vuelve un incentivo clave en este aspecto.
También se dictan cursos más extensos y técnicos, como electricidad domiciliaria, industrial y comercial. Según explicó el funcionario, todos cuentan con certificación oficial. “El estímulo es doble porque no solo se llevan conocimientos, sino que saben que podrán conseguir trabajo”, remarcó.
El balance del último año marca el camino. Durante 2025, unas 480 personas se formaron en distintos cursos y oficios. Ese número, aseguró Padilla, representa un gran desafío para el 2026, con la meta de ampliar el alcance y consolidar la inserción laboral como herramienta de prevención.

