Zíngaro Gaming dio inicio a su colonia de verano con una propuesta que va mucho más allá del entretenimiento digital. En este espacio, niños y niñas disfrutan de los videojuegos, mientras que también incorporan conocimientos de programación, streaming y computación, combinados con actividades de yoga y mindfulness pensadas para el manejo de las emociones y la frustración.
La iniciativa apunta a transformar el tiempo frente a la computadora en una experiencia educativa y social. Así lo explicó Daniela Bernachea, referente de Zíngaro Gaming, quien remarcó que el objetivo principal es que los chicos aprendan mientras juegan. “Lo que nosotros intentamos es hacer un poco de todo. Si bien los chicos están en la compu, lo que queremos es que aprendan”, señaló.

En ese sentido, destacó que uno de los ejes centrales es el juego colaborativo. Los participantes no juegan de manera aislada, sino que comparten un mismo entorno virtual, lo que fomenta el trabajo en equipo y la cooperación. Además del universo gamer, la colonia incorpora otras instancias formativas. Según detalló la referente, los chicos tienen actividades de programación y streaming, pero también espacios dedicados al yoga y al mindfulness.
Zíngaro Gaming mezcla videojuegos y comunicación
El impacto positivo de la colonia también se refleja en el plano social. Bernachea subrayó que compartir actividades y objetivos comunes fortalece los vínculos entre los chicos, al generar amistades que trascienden el espacio de la colonia. “Se relacionan súper bien, tienen más sociabilidad, se llevan bien. La verdad que se hicieron muchos ya amiguitos que después de la colonia siguen o se siguen viendo, o se invitan a los cumpleaños”, contó.
Desde la mirada de los participantes, la experiencia se vive con entusiasmo. Maximiliano, uno de los niños que asiste a la colonia, relató cómo el trabajo en equipo se traslada al juego. “Nosotros estamos jugando a Minecraft. Estamos haciendo una casa en una isla”, comentó, mientras describía junto a sus compañeros el proyecto que están construyendo dentro del juego.
Por su parte, Bautista, otro de los asistentes, destacó el aspecto social de la propuesta: “Es mi primera vez desde hace una semana más o menos. Sí, me hice amiguitos, muchos”, expresó.
Con esta colonia de verano, apuestan a un enfoque integral que combina tecnología, aprendizaje, bienestar emocional y socialización, al mostrar que el mundo gamer también puede ser una herramienta educativa y formadora para los más chicos.

