El Sindicato de Obreros y Empleados de Estaciones de Servicio y Garages confirmó su adhesión al paro general de 24 horas convocado por la CGT en oposición al proyecto de reforma laboral promovido por el presidente Javier Milei. La medida fue anunciada en coincidencia con el tratamiento de la iniciativa en la Cámara de Diputados y, de acuerdo a lo resuelto por la central obrera, se llevará adelante sin movilizaciones.
La conducción del gremio fundamentó la decisión en la preocupación que genera el alcance de la propuesta oficial y sus posibles consecuencias sobre el empleo en el sector. El secretario general adjunto, Carlos Acuña, planteó que el proyecto introduce criterios de flexibilización que, a su entender, afectan de manera directa la estabilidad del trabajo registrado.
En declaraciones, el dirigente señaló que en la actividad existen reglas claras establecidas por convenios colectivos que organizan turnos rotativos, horarios nocturnos y tareas durante fines de semana y feriados. En ese contexto, advirtió que cualquier modificación en ese esquema podría repercutir en los salarios, los tiempos de descanso y la previsibilidad laboral de los trabajadores.
Rechazo a la reforma laboral
Entre los puntos que generan mayor inquietud, el sindicato mencionó eventuales cambios en el derecho a huelga contemplado en el artículo 14 bis de la Constitución Nacional, alteraciones en los regímenes de licencias por enfermedad o accidentes no laborales y la posible aplicación de un sistema de “banco de horas”, que habilitaría una redistribución distinta de la jornada de trabajo.

La adhesión del gremio deja abierta la posibilidad de que durante la jornada de protesta se registren cierres parciales o esquemas de atención reducida en distintas estaciones de servicio del país, aunque el nivel de impacto dependerá del grado de acatamiento en cada provincia. En el caso de Misiones, hasta el momento no se informó oficialmente cómo se implementará la medida en la jurisdicción.
® Fotos – Marcos Otaño.

