El acopio de tabaco volvió a la normalidad en Misiones tras el freno en la actividad desde inicios de febrero. Este retorno genera un impacto económico directo, con acreditaciones que superan los 2 mil millones de pesos en 72 horas solo por una jornada de recepción. El esquema se sostiene con la participación de industrias y cooperativas, con foco en el funcionamiento productivo, el sostenimiento del circuito comercial y el resultado del diálogo entre los sectores.
La entrega de la materia prima se normalizó tras la intervención judicial que permitió liberar la circulación en los puntos productivos. El presidente de la Cooperativa Agroindustrial de Misiones Ltda., Jorge Kappaun, destacó la resolución ya que “mucha gente estaba esperando la resolución de este conflicto”.
En diálogo con FM Santa María de las Misiones, mencionó que “estamos con la actividad a pleno. Solo por un día de acopio son más de 2.000 millones de pesos que van a ser acreditados dentro de las 72 horas en la cuenta de los productores”. Además, detalló que “un productor viene, entrega 1.000 kilos y se va con 3.400.000 de pesos”.
En este escenario, la cooperativa mantiene la recepción junto a otras firmas del sector. La compra se organiza mediante turnos entregados por técnicos a los productores. Este esquema permite ordenar entregas y sostener el flujo de materia prima. Además, la actividad reactiva el movimiento comercial en pueblos tabacaleros y fortalece el circuito económico regional, con eje en la economía rural y el resultado del trabajo conjunto entre sectores.
Según Kappaun, las estimaciones de la campaña ubican la “producción cerca de los 35 millones de kilos”, por encima del promedio histórico de buenos años. El acuerdo vigente, alcanzado mediante el diálogo entre sectores, fijó el promedio del kilo de burley en 3.400 pesos y la clase BF1 en valores superiores a los 4.000 pesos. Desde el sector sostienen que el precio debe continuar en revisión permanente mediante negociación entre las partes, con foco en la sustentabilidad productiva y el posicionamiento en mercados internacionales.

El dirigente remarcó el efecto del dinero en las economías locales. “En todos los pueblos donde hay producción tabacalera empieza a moverse el comercio, empieza a moverse todo el engranaje. Son miles y millones de pesos que van a toda la provincia”. También señaló la necesidad de sostener precios alineados al mercado internacional. “Lo único que nos puede dar margen para pagarle más al productor es la inflación del año”. Finalmente, desde el sector insisten en sostener el diálogo sectorial para mejorar condiciones sin afectar la competitividad.

