Valentina Benítez y Ezequiel Dobler cumplieron el sueño de convertirse en padres de trillizos. El 7 de diciembre llegaron al mundo Enzo, Lionel y Milagros. Desde el primer día eligieron el Hospital Materno Neonatal de Posadas para transitar el embarazo y el nacimiento.
Los tres bebés nacieron prematuros y requirieron atención especializada en el servicio de Neonatología. Durante semanas, un equipo interdisciplinario acompañó cada evolución clínica hasta alcanzar el alta médica.
“Cada uno se ganó nuestro corazón”
“Soy Valentina, él es Ezequiel, y ellos son Enzo, Lionel y Milagros”, expresó la mamá al presentar a su familia. Recordó que “nacieron el 7 de diciembre” y que Lionel fue “el último y el más terrible”, en alusión a su mayor complejidad inicial.
Milagros y Enzo permanecieron internados “un mes y dos semanas”, mientras que Lionel completó “dos meses” antes de recibir el alta el sábado pasado.
Benítez resaltó el acompañamiento profesional desde el primer día: “Pasaron por varios doctores y sinceramente cada uno se ganó nuestro corazón por el simple hecho de calmarnos”. También destacó el modo en que el equipo transmitió información en los momentos más delicados: “Nos decían que estaba inestable, pero que había que tener un poquito de fe, de esperanza por ellos”.
Acompañamiento integral para toda la familia
Además de la atención médica, la familia contó con apoyo psicológico durante la internación. “Tuvimos apoyo psicológico y muchos enfermeros que nos brindaron muy buena atención en todo sentido”, señaló Benítez.
El equipo de Neonatología se ocupó de la salud de los bebés y de preparar a los padres para la nueva etapa. “Nos enseñaron a bañarlos, a cambiarlos, porque son nuestros primeros bebés y no teníamos ninguna experiencia”, explicó.
La mamá definió la experiencia con una recomendación contundente: “Sinceramente es muy recomendado tanto el hospital como la Neonatología”.

