El fútbol de Brasil vivió una jornada de contrastes absolutos durante la definición del campeonato estadual en Belo Horizonte. Cruzeiro le ganó el clásico de Belo Horizonte 1-0 al Atlético Mineiro de Eduardo Domínguez por la final del campeonato estadual. Este encuentro marcó la primera del Barba en su llegada a Brasil, aunque el resultado deportivo pasó pronto al olvido. Sin embargo, todo lo deportivo quedó relegado a un segundo plano luego de un cierre escandaloso que contuvo piñas, corridas, patadas voladoras y una batalla campal.
La tensión alcanzó su punto máximo cuando corría el primer minuto de adición en el segundo tiempo del encuentro. El Zeiro ganaba 1-0 con un tanto de Kaio Jorge en la primera etapa y el Galo intentaba salir rápido a buscar el empate. En ese instante, Everson, arquero de la visita, logró contener un remate desde la puerta de área en dos tiempos. Antes de tomarla, Christian, mediocampista local, fue con todo a buscar el rebote y chocó con violencia al golero. El portero no se lo tomó nada bien y lo tiró al suelo mientras le reclamaba de forma vehemente.
Como si un interruptor se hubiese encendido, todos los futbolistas reaccionaron increpando al uno, al que empujaron dentro del arco. A partir de allí, se armó una gresca generalizada, con jugadores de ambos equipos trenzándose y abriendo varios frentes de pelea. Los incidentes tuvieron a algunos argentinos involucrados en el centro de los disturbios. Uno de ellos fue Lucas Villalba, centrocampista del equipo dirigido por Tite, quien le pegó una patada voladora desde atrás a Hulk. El atacante brasileño, enfurecido por la agresión, luego fue en busca de venganza contra su agresor.
Otro albiceleste que quedó metido en el medio fue Lucas Romero, víctima de una piña a traición del delantero brasileño con pasado en Zenit y Porto. Mientras el ex-Vélez permanecía de espaldas, el corpulento jugador apareció, le pegó en la nuca y lo dejó en el suelo. Posteriormente vino toda la escena con Villalba, agravando el descontrol en el campo de juego. Entre tantas manos que volaron, se pudo ver al ex-DT de Estudiantes intentando separar y hacer entrar en razón a los propios.
Finalmente, la calma regresó tras la intervención de las autoridades y los cuerpos técnicos en el césped. Luego del caos, Cruzeiro levantó el trofeo de su 19º campeonato, el primero que obtiene desde 2019. Esta victoria representó un hito histórico para el club azul, ya que cortó una racha de cinco títulos consecutivos de su clásico rival. A pesar de la alegría por la coronación, las imágenes de la violencia dieron la vuelta al mundo.

