La Universidad Católica de las Misiones (UCAMI) puso en marcha el Programa de Formación para el Empleo y la Vida Independiente, una iniciativa orientada a jóvenes y adultos con discapacidad intelectual mayores de 17 años. La propuesta busca generar herramientas que permitan a los participantes fortalecer su autonomía personal y acceder, a futuro, a oportunidades laborales.
La directora del programa, Ornella Lancioni, explicó a Canal Doce que la iniciativa nace con el objetivo de abrir nuevas oportunidades para este sector de la población. Según señaló, la propuesta apunta a que los participantes puedan “formarse y desarrollar habilidades que les permitan integrarse al ámbito laboral y avanzar hacia una mayor independencia”.

Indicó además que el programa se basa en la metodología de empleo con apoyo, un enfoque que contempla las necesidades particulares de cada participante. Según indicó, el proceso implica evaluar de manera individual los apoyos y ajustes razonables que cada estudiante requiere para desarrollar sus habilidades.
Durante la formación se trabajan distintos aspectos vinculados al desarrollo personal y laboral. En ese marco, la directora sostuvo que “los participantes adquieren herramientas relacionadas con habilidades sociales, emocionales y laborales” que les permitirán desempeñarse en distintos ámbitos.
Beneficios para los ingresantes y sus familias
La iniciativa también fue valorada por las familias de los participantes. Fanny Almeida de Mattos, madre de dos jóvenes con Síndrome de Down que forman parte del programa, destacó el impacto que tiene este tipo de espacios tanto para los estudiantes como para sus familias.
Según precisó, “durante muchos años existieron prejuicios sobre las capacidades de las personas con Síndrome de Down”. En ese sentido, sostuvo que hoy es fundamental comprender que pueden desarrollar múltiples habilidades, aunque muchas veces requieren tiempos de aprendizaje diferentes.

Agradeció a la universidad por impulsar la propuesta y destacó que este tipo de programas no solo beneficia a los jóvenes, sino también a las familias que acompañan su proceso. “Les agradezco y a la vez les felicito a la universidad por haber logrado esto”, expresó.
Además, señaló que las iniciativas de formación generan un impacto positivo en la vida cotidiana de los participantes. Según afirmó, estos espacios contribuyen a fortalecer su confianza, sus habilidades y su integración social.
Fotos: Marcos Otaño

