Debido al aumento de los precios del combustible en Alemania, provocado por la subida de los precios del petróleo por la guerra en Irán, los alemanes se desplazan hacia Republica Checa para reabastecer sus vehículos.
Los conductores solo pueden transportar un máximo de 20 litros, ya que cualquier cantidad superior infringiría la ley alemana.
También cruzan hacia Polonia
El impacto del conflicto en Medio Oriente ya se siente en las carreteras de Alemania. En cuestión de días, los precios del combustible se dispararon en el país europeo y provocó largas filas en estaciones de servicio. También una escena cada vez más frecuente: conductores alemanes que cruzan la frontera hacia Polonia en busca de gasolina más barata.
Según datos del club automovilístico alemán ADAC, el precio promedio de la gasolina Super E10 sin plomo alcanzó los 1,89 euros por litro a nivel nacional, lo que representa un aumento de 12,1 céntimos en comparación con la semana anterior. El diésel registró un alza aún más marcada: el litro se sitúa en promedio en 1,91 euros, tras subir 17,7 céntimos en apenas siete días.
El salto en los precios ha sido tan rápido que muchos conductores optaron por viajar a estaciones de servicio al otro lado de la frontera. En la localidad polaca de Słubice, situada frente a la ciudad alemana de Frankfurt (Oder), las gasolineras experimentaron una afluencia inusual de automovilistas alemanes que buscaban llenar sus tanques a menor costo.
El encarecimiento actual recuerda a los incrementos registrados hace poco más de cuatro años, cuando la invasión rusa de Ucrania provocó una crisis energética en Europa y un alza abrupta en los precios del petróleo y el gas.
De hecho, el miércoles los precios promedio del diésel en Alemania llegaron a superar momentáneamente la barrera de los 2 euros por litro, acercándose a los niveles de pánico registrados en marzo de 2022. Aunque aún se mantienen ligeramente por debajo de ese máximo histórico, están a menos de 15 céntimos de alcanzarlo.
Fuente EFE y Reuters

