El Banco Central de la República Argentina (BCRA) mantuvo su racha compradora en el mercado de cambios durante la jornada del jueves. Sin embargo, este resultado positivo en la operatoria diaria no logró frenar el retroceso de las arcas públicas. El jueves, el Banco Central (BCRA) compró US$132 millones y lleva 52 jornadas consecutivas adquiriendo divisas. A pesar de este esfuerzo, el balance final del día mostró una realidad compleja para el organismo que conduce la política monetaria nacional.
La dinámica de los activos externos reflejó una contradicción entre la acumulación de billetes y la valuación del patrimonio neto. Se trató del mayor monto del mes, pero las reservas internacionales registraron su séptima caída consecutiva. De acuerdo con los datos oficiales, la autoridad monetaria perdió más de u$s2.340 millones en las últimas jornadas. Al cierre de la última jornada, se ubicaron en US$43.702 millones y marcó así el nivel más bajo observado desde principios de enero.
Factores internos y externos
Los especialistas explicaron que diversos factores externos e internos incidieron en este resultado negativo para el ente rector. Se trata de US$793 millones menos respecto al día anterior, por caídas de aproximadamente US$600 millones en la valuación de activos que integran el patrimonio del organismo. El desplome de los precios internacionales afectó directamente la contabilidad de la entidad. En particular, el oro que se derrumbó 3,5%, que explicó algo menos de u$s600 millones de la baja, según fuentes cercanas al organismo.
Respecto al mercado cambiario, las cotizaciones mostraron una estabilidad relativa con brechas que se mantienen en niveles acotados. El dólar oficial se mantuvo casi estable en torno a los $1.394,50, mientras que las variantes financieras operaron con calma. El dólar CCL opera a $1.478,64 y la brecha con el dólar oficial se posiciona en el 6%. Por su parte, el dólar MEP cotiza a $1.421,08 y la brecha con el dólar oficial es de 1,9%.
Con este panorama, el Banco Central enfrenta un escenario de “sangría” persistente pese a su racha de 52 días como comprador neto. La caída de las reservas respondió tanto al pago de organismos internacionales como a la volatilidad de los activos que respaldan la moneda. Mientras tanto, el sector minorista observó movimientos leves en las pantallas. El dólar tarjeta o turista, equivalente al dólar oficial minorista más un recargo del 30% deducible del Impuesto a las Ganancias, se posicionó en $1.839,50.

