En el marco de la sexta jornada sobre cáncer de colon y recto, realizada en el Instituto Misionero del Cáncer (IMC), profesionales de la salud de la provincia revisaron las estrategias de prevención y detección temprana que se impulsan en Misiones, al tiempo que advirtieron sobre el aumento de casos en personas menores de 45 años.
Misiones continúa el fortalecimiento de su política sanitaria en torno al cáncer colorrectal, con eje en la prevención, el diagnóstico precoz y la capacitación permanente del recurso humano. En ese contexto, la sexta jornada sobre cáncer de colon y recto se reivindicó como un espacio fundamental para actualizar conocimientos y redefinir estrategias frente a un escenario epidemiológico en cambio.
La doctora Verónica Soledad Barbereau, oncóloga clínica del Hospital Escuela de Agudos “Dr. Ramón Madariaga” y responsable de la Unidad Funcional de Tumores Digestivos del Instituto Misionero del Cáncer, explicó que estas jornadas tienen como objetivo central “hablar de la prevención, el tratamiento y el diagnóstico de esta enfermedad”, pero también ajustar el enfoque ante nuevas realidades.
Uno de los pilares de la política sanitaria es el rastreo en población de riesgo. En mayores de 50 años, Misiones promueve activamente estudios como la colonoscopía y el test de sangre oculta en materia fecal, herramientas que permiten detectar lesiones en etapas tempranas.
“Estos estudios han tenido impacto en la estadística. Hoy tenemos menos casos avanzados y mejores resultados en los tratamientos”, señaló Barbereau. Esta estrategia permitió reducir la incidencia en adultos mayores y mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Aumentaron los casos de cáncer de colon en jóvenes
Más allá de los esfuerzos invertidos, el sistema de salud enfrenta un nuevo desafío: el incremento de diagnósticos en personas jóvenes. “En los últimos cinco años aumentaron los casos a nivel mundial, nacional y también en nuestro Instituto”, indicó la especialista.
Ante este escenario, la jornada 2026 puso el foco en los pacientes menores de 45 años, un grupo que históricamente no estaba incluido en los esquemas de rastreo. Desde el Instituto Misionero del Cáncer ya registraron 74 casos en este rango etario, con pacientes desde los 18 años.
Frente a esta realidad, Misiones trabaja en ampliar la capacidad de detección a partir de la capacitación del personal sanitario. El objetivo es que médicos clínicos, gastroenterólogos, enfermeros y cirujanos incorporen la sospecha de cáncer colorrectal también en pacientes jóvenes.
“Ya no podemos decir que es una excepción. Tenemos que empezar a pensar que una persona de 20, 30 o 40 años puede tener esta enfermedad”, remarcó Barbereau.
En ese sentido, la prevención no solo se basa en estudios diagnósticos, sino también en la formación continua de los equipos de salud. La actualización de criterios clínicos permite acortar los tiempos de diagnóstico y mejorar el acceso a tratamientos oportunos.
Además, desde el sistema sanitario provincial se busca fortalecer la concientización en la comunidad. La difusión de información sobre síntomas, factores de riesgo y la importancia de los controles periódicos es otra de las herramientas clave.
La especialista subrayó que muchos casos en jóvenes pueden pasar desapercibidos si no se consideran dentro de las hipótesis diagnósticas. Por eso, insistió en la necesidad de adaptar las estrategias a esta nueva tendencia. “Están quedando afuera del sistema de rastreo los menores de 45 años, y ahí tenemos que poner el foco para llegar a tiempo”, advirtió.
Capacitación permanente
Las jornadas también permiten compartir datos locales que contribuyen a la toma de decisiones. Aunque no existen estadísticas específicas consolidadas para esta población a nivel nacional, los registros institucionales aportan evidencia sobre el crecimiento del problema.
En paralelo, el trabajo articulado entre distintas áreas del sistema de salud fortalece la respuesta integral. La atención interdisciplinaria permite abordar la enfermedad desde la prevención hasta el tratamiento y seguimiento.
Desde el IMC remarcaron que el desafío hoy radica en sostener y profundizar las políticas públicas que ya muestran resultados, al tiempo que se incorporan nuevas estrategias para incluir a los grupos emergentes. “Estas jornadas son fundamentales para visibilizar lo que está pasando y actuar en consecuencia. La clave sigue siendo llegar a tiempo”, concluyó Barbereau.

