YPF volvió al centro de la escena judicial internacional tras un fallo clave de la Justicia de Estados Unidos que revirtió una condena millonaria contra la Argentina y marcó un punto de inflexión en un litigio que lleva más de una década.
La decisión fue tomada por la Cámara de Apelaciones de Nueva York, que anuló la sentencia de primera instancia dictada por la jueza Loretta Preska. Ese fallo original obligaba al país a pagar más de 16.000 millones de dólares por la expropiación de la petrolera en 2012. Ahora, el tribunal consideró que los reclamos por incumplimiento contractual no correspondían bajo el derecho argentino, dejando sin efecto la condena.
El juicio se había iniciado en 2015, cuando fondos como Burford Capital y Eton Park adquirieron los derechos de litigio de sociedades vinculadas al Grupo Petersen y reclamaron una compensación millonaria. Sostenían que el Estado argentino debía haber realizado una oferta pública por el resto de las acciones tras la estatización, algo que —según su postura— no ocurrió.
Uno de los puntos centrales del fallo fue justamente la interpretación de la legislación argentina. La Cámara entendió que la jueza de primera instancia había aplicado de manera incorrecta ese marco legal al considerar los estatutos de la empresa como un contrato exigible en esos términos.
Además, la resolución ratificó decisiones favorables a YPF y desestimó otros planteos contra el Estado, lo que refuerza la posición argentina en el proceso judicial, aunque el caso aún podría continuar en instancias superiores.
La magnitud del litigio era significativa: la condena original equivalía a una suma cercana a la mitad del presupuesto anual argentino y, con intereses, había escalado aún más. Por eso, el fallo representa un alivio financiero y jurídico de gran impacto para el país.
El origen del conflicto se remonta a 2012, cuando el Estado argentino decidió expropiar el 51% de YPF —entonces controlada por la española Repsol— con el objetivo de recuperar el control de la principal empresa energética del país.

