El presidente estadounidense, Donald Trump, lanzó este miércoles una fuerte amenaza comercial a escala global. El mandatario advirtió que impondrá aranceles de un 50 % a los países que envíen suministros de armas para Irán. La medida busca frenar el flujo de equipamiento militar hacia el territorio iraní de forma inmediata.
La advertencia tuvo lugar a través de su red social Truth Social. Según alegó Trump: “El país que suministre armas militares a Irán será inmediatamente gravado con un arancel del 50 % sobre todos y cada uno de los bienes vendidos a EE. UU. con efecto inmediato. ¡No habrá exclusiones ni exenciones!”.
Acuerdo por el fin del programa nuclear
En paralelo a la presión comercial, el jefe de Estado anunció el inicio de conversaciones directas con Teherán. El mandatario aseguró que en dicho país “se ha experimentado un cambio de régimen muy productivo”. Esta nueva etapa política facilita, según la Casa Blanca, la colaboración estrecha entre ambas naciones para la seguridad regional.
Uno de los pilares del diálogo es la clausura definitiva de las actividades atómicas. “No habrá enriquecimiento de uranio, y Estados Unidos, en colaboración con Irán, desenterrará y eliminará todos los restos nucleares enterrados a gran profundidad”, apuntó Trump. El presidente garantizó la estricta vigilancia satelital sobre estos restos durante el conflicto actual.

Avances en la negociación de quince puntos con Irán
El gobierno de Estados Unidos trabaja en la reducción de aranceles y sanciones previas hacia la República Islámica. Según la información oficial, el proceso de negociación ya cuenta con acuerdos significativos sobre una propuesta de quince puntos. Trump aludió así a su propio esquema de trabajo para la pacificación de la zona.
Esta propuesta propia prevalece sobre el plan de diez puntos presentado anteriormente por Irán. El mandatario estadounidense afirmó que “muchos de los quince puntos ya han sido acordados” hasta el momento. La tregua temporal anunciada anoche permite el avance de estas discusiones diplomáticas y técnicas.
La vigilancia sobre los sitios nucleares es total y no hay registros de contacto con el material enterrado. El éxito de la operación conjunta depende ahora del cumplimiento de los compromisos asumidos por el nuevo régimen. El equipo de Trump monitorea de cerca la respuesta de la comunidad internacional ante las nuevas reglas comerciales.
El escenario global enfrenta así una reconfiguración de sus alianzas y sanciones económicas. La Casa Blanca utiliza el acceso al mercado estadounidense como herramienta de control sobre el tráfico de armas. Estados Unidos espera el desmantelamiento total de la infraestructura nuclear iraní bajo este nuevo marco de cooperación.

