La nutricionista Yenifer Michinski advirtió en Canal Doce sobre el crecimiento del uso de inyecciones para adelgazar, conocidas como péptidos, y alertó que sin cambios en la alimentación y actividad física, “el efecto rebote está prácticamente asegurado”. La especialista explicó que estos fármacos, que se volvieron virales en redes sociales, son análogos de una proteína que el propio cuerpo produce llamada GLP-1.
Michinski detalló que el GLP-1 se libera de forma natural cuando ingerimos alimentos y nos genera sensación de saciedad, pero tiene una duración muy corta, de entre 1 y 3 minutos. “Estos fármacos prolongan la duración de estos efectos, por lo tanto, al tener más saciedad, los efectos para el descenso de peso son más efectivos”, explicó.

Entre los más conocidos, mencionó la semaglutida, que se aplica una vez por semana, y la liraglutida, de uso diario. Sin embargo, remarcó que su uso debe estar siempre indicado por un médico y reservado para pacientes con diabetes u obesidad, no para cualquier persona que busque una solución rápida.

“La persona que se administre este tipo de inyecciones debe el fármaco prescripto por un médico”, enfatizó. Y alertó sobre los riesgos de adquirirlos por medios ilegales, “podemos comprar por afuera pero no sabemos qué realmente es lo que contiene”.
El peligro del efecto rebote y la pérdida de masa muscular
La especialista fue contundente sobre los riesgos de no acompañar el tratamiento con hábitos saludables. “Si no se corrige la patología de base, en conjunto con cambios de hábitos alimentarios y una buena actividad física, más que seguro que la persona va a tener un efecto rebote”, advirtió.
Además, explicó que este rebote puede derivar en sarcopenia, es decir, pérdida de masa muscular, en personas que no entrenan. “Aparte de la obesidad, tener poca masa muscular conlleva a otras comorbilidades”, concluyó Michinski.

